¿Para qué sirven las agencias de notícias? La pregunta se ha convertido en un mantra en la era internet, donde, para desgracia del sector, hay pocos "gurus" que prediquen sobre este medio de comunicación. Los periodistas son anónimos, no tienen el glamour de una foto al lado de una bonita columna, apenas se les invita a debates, tertulias -gritamos poco, pensamos mucho, y pensar no hace ruido, debe ser por eso-
Pero de vez en cuando encuentras respuestas sencillas, claras, evidentes, que reflejan en pocas palabras ¿Para qué sirven las agencias de notícias?. Una respuesta así encontré el otro día en una entrevista en La Contra de La Vanguardia al videoperiodista Raúl Gallego:
"¿Quién deja un trabajo de plantilla en TV3 para irse a una agencia, donde no firmas nunca para cobrar lo mismo? Raúl Gallego. ¿Y por qué? "Para que mi trabajo tenga eco global: si consigues las mejores imágenes para una agencia como AP, la noticia dura más en las televisiones de todo el mundo y llega ayuda que salvará vidas"
El eco global. ¿Puede algún medio conectar mejor con la era internet? Gracias por la reflexión, colega.
Por cierto, la entrevista es una delicia:
lunes, 30 de mayo de 2011
domingo, 2 de enero de 2011
Las únicas gratis que los diarios pueden permitirse
Las únicas noticias que los periódicos pueden permitirse ofrecer gratis son aquellas por las que ya han pagado; es decir, las noticias de agencia. Señores de la prensa: olvídense de hacer trabajar a sus mejores hombres para que compitan con los agencieros. Acabarán escribiendo lo mismo y pagándole lo mismo. Mucho más, por supuesto, que lo que le pagan al agenciero. Pongan a sus mejores redactores a investigar, a sacar temas propios que otros no tengan...y cobren por ello, sin reparos, que el buen periodismo es la única fórmula que atraera la publicidad cuando ésta regrese. Y den gratis las noticias de lo que pasa, las que dan las agencias, que para eso ya
pagan por sus servicios. En definitiva, den gratis lo que pasa y dedíquense a cobrar por explicar por qué pasa. No hagan de agencieros porque si no las agencias harán de periódicos. Y no tendrán dinero para competir por tener a un tipo en donde no está pasando nada y se está por si acaso ocurre algo para que, entonces, acaben enviando a su gente.
pagan por sus servicios. En definitiva, den gratis lo que pasa y dedíquense a cobrar por explicar por qué pasa. No hagan de agencieros porque si no las agencias harán de periódicos. Y no tendrán dinero para competir por tener a un tipo en donde no está pasando nada y se está por si acaso ocurre algo para que, entonces, acaben enviando a su gente.
lunes, 19 de octubre de 2009
Teletipo VIP
AP le da una vuelta a los servicios de agencias de noticias. Más fuertes, más rápidos...más caros. Habrá que ver si hay mercado. Un poco yo creo que sí, porque media hora en internet es oro. Y el oro se paga.
jueves, 14 de mayo de 2009
Periodismo al minuto
Probando. Probando. Internet nos ha puesto el oficio patas arriba y todos vamos probando modelos con un único fin: cómo hacer rentable el periodismo en la red. Me ha llamado la atención la cobertura de El País.es sobre el primer día del Debate sobre el Estado de la Nación. En una columna había un "minuto a minuto" de las intervenciones, como si se tratara de un partido de fútbol. En otra columna un "minuto a minuto" sobre lo que pasaba en los pasillos, al más puro estilo Twitter.
Si esta fórmula fue acertada o no lo dirá el mercado, pero lo que me llamó la atención es la cada vez menor distancia que separa a los periodistas de medios de comunicación con edición web -en muchos casos son los mismos que en la edición de papel- de los periodistas de agencia. ¿Quiere decir que las agencias deberemos retransmitir en un futuro no muy lejano todas coberturas como si se tratara de un partido de fútbol?... tengo mis dudas. Pero quizás en algunos casos concretos sí que tendrá sentido.
¿Pero eso no lo hace ya la radio? ¿o las cadenas de televisión informativas de 24 horas? Pues sí, ya lo hacen. Por eso creo que, desde el punto de vista de las agencias de información, habrá que ser muy selectivos en este tipo de coberturas. Y habrá que pensar en aquellos destinatarios que no pueden, por razones profesionales o personales, tener una televisión a mano o concectar una radio.
Creo que este tipo de cobertura minuto a minuto tiene cabida en algunos deportes, principalmente fútbol y baloncesto, o en algún suceso con claro impacto ciudadano -un accidente químico, una evacuación masiva- Incluso en algún acto cultural, social e incluso político de interés planetario -una entrega de Oscar, un discurso de toma de posesión presidencial- Pero, insisto, habrá que ser muy selectivo, porque las pildoras se deben tomar una a una, y un exceso puede aburrir al destinatario.
martes, 5 de mayo de 2009
Responsabilidad social
El periodista Enric González escribió hace un tiempo que cuando se acaba una guerra, un terremoto u otro acontecimiento mediático, en los países más pobres sólo quedan las ONG's y las agencias de prensa. Periodismo low cost, bautizaba la fórmula.
En eso he pensado hoy durante un almuerzo con Carlos Fernando Chamorro con motivo de la entrega de un premio por parte de Casa América-Catalunya. Es probable que a muchos no os suene, pero si Chamorro hubiera aparecido por sorpresa en el campus de periodismo de la universidad Autónoma de Barcelona en 1985 habría sido recibido como Obama o como Madonna. Por entonces era el director de Barricada, la biblia del periodismo libre y antiyanqui de la época, y él era su profeta, como Nicaragua era entonces el lugar que nueve de cada diez periodistas hubieran elegido para irse de corresponsal de guerra.
Cuenta este periodista, que sigue definiéndose como un hombe de izquierda aunque se ha convertido en uno de los críticos más férreos de Daniel Ortega, antiguo compañero de Revolución, que en Nicaragua ya no hay corresponsales extranjeros. Ya no es noticia. Los periodistas se han ido con sus bártulos a otros lugares. Allí ya sólo quedan las agencias, Efe, Reuters, AP, y en la mayoría de los casos con periodistas locales.
Eso es lo que diferencia a las agencias de noticias del resto de medios de comunicación. Los medios cubren y venden noticias. Las agencias también, pero además de noticias ofrecen una garantía de cobertura, que no es otra cosa que seguir explicando lo que luego recogerán quienes se encargan de investigar y escribir la Historia, con mayúsculas.
Por eso prefiero el término agencias de información al de agencias de prensa o de notícias, aunque popularmente haya prosperado más este término. Las agencias se quedan cuando la tribu emigra a otros focos. Y es desde la oscuridad cuando a veces se escribe el destino de un país. Por eso las agencias de información son algo más que un medio de comunicación, además de ser también un medio de comunicación. A eso los expertos en márketing le han puesto una etiqueta que hizo furor en el mundo empresarial de las vacas gordas: "Responsabilidad social".
Pues bien, las agencias de información llevan cerca de un siglo practicando la responsabilidad social. Ya va siendo hora de que se explique.
En eso he pensado hoy durante un almuerzo con Carlos Fernando Chamorro con motivo de la entrega de un premio por parte de Casa América-Catalunya. Es probable que a muchos no os suene, pero si Chamorro hubiera aparecido por sorpresa en el campus de periodismo de la universidad Autónoma de Barcelona en 1985 habría sido recibido como Obama o como Madonna. Por entonces era el director de Barricada, la biblia del periodismo libre y antiyanqui de la época, y él era su profeta, como Nicaragua era entonces el lugar que nueve de cada diez periodistas hubieran elegido para irse de corresponsal de guerra.
Cuenta este periodista, que sigue definiéndose como un hombe de izquierda aunque se ha convertido en uno de los críticos más férreos de Daniel Ortega, antiguo compañero de Revolución, que en Nicaragua ya no hay corresponsales extranjeros. Ya no es noticia. Los periodistas se han ido con sus bártulos a otros lugares. Allí ya sólo quedan las agencias, Efe, Reuters, AP, y en la mayoría de los casos con periodistas locales.
Eso es lo que diferencia a las agencias de noticias del resto de medios de comunicación. Los medios cubren y venden noticias. Las agencias también, pero además de noticias ofrecen una garantía de cobertura, que no es otra cosa que seguir explicando lo que luego recogerán quienes se encargan de investigar y escribir la Historia, con mayúsculas.
Por eso prefiero el término agencias de información al de agencias de prensa o de notícias, aunque popularmente haya prosperado más este término. Las agencias se quedan cuando la tribu emigra a otros focos. Y es desde la oscuridad cuando a veces se escribe el destino de un país. Por eso las agencias de información son algo más que un medio de comunicación, además de ser también un medio de comunicación. A eso los expertos en márketing le han puesto una etiqueta que hizo furor en el mundo empresarial de las vacas gordas: "Responsabilidad social".
Pues bien, las agencias de información llevan cerca de un siglo practicando la responsabilidad social. Ya va siendo hora de que se explique.
lunes, 20 de abril de 2009
Invisibles, pero menos
Somos invisibles aunque estemos delante de sus narices. No nos citan por nuestro nombre y apellido, sino por la marca para la que trabajamos. Nos omiten tantas veces como nos imitan y antes de escribir la primera fase miran de reojo nuestro título. Apenas nos invitan a tertulias, pero repiten una y otra vez aquello que hemos contado veinticuatro horas antes. A veces una semana antes. Desayunan, meriendan y cenan con nuestro trabajo, pero nuestro menú no es de autor. Nos confuden -y a veces hacen que nosotros mismos nos confundamos- con la prensa escrita, con la digital, con todo aquello menos con lo que verdaderamente somos...Y es que somos como el aire que respiramos. Sin nosotros se sentirían como en un restaurante sin carta, como en un taxi sin ruedas.
Se empeñan en ponernos nombres a cuál más feo. Hablan de despachos, de servicios, de abonados, de agencieros. Como si el siglo XIX y los primeros cincuenta años del XX no hubieran transcurrido para nosotros. Y no saben definirnos, no saben ubicarnos, a veces tampoco saben valorarnos.
Pero ahí estamos. Ellos, los que no saben definirnos, trabajando cada vez más sospechosamente parecido a nosotros. Preocupados por la rapidez, cuando antes esas prisas eran cosas de los "agencieros". Era suya la patria de la reflexión, del me voy a comer y esta tarde escribo una obra de arte -eso sí, con nuestro teletipo no muy lejos del rabillo del ojo- Ahora es suya la patria de la incertidumbre. Suya y de todos. Todo gira veloz y es complejo. La información llega y sale. Todo fluye y es etéreo, fugaz, actualizable. La información ya no es un marco rígido, sino cambiante. Como la vida. Como el periodismo. Como siempre ha sido para nosotros, agencieros, carrileros, tribuletes del aquí te pillo y aquí te transmito.
Mira por donde que llegó internet y la razón ha empezado a jugar de nuestra parte.
Se empeñan en ponernos nombres a cuál más feo. Hablan de despachos, de servicios, de abonados, de agencieros. Como si el siglo XIX y los primeros cincuenta años del XX no hubieran transcurrido para nosotros. Y no saben definirnos, no saben ubicarnos, a veces tampoco saben valorarnos.
Pero ahí estamos. Ellos, los que no saben definirnos, trabajando cada vez más sospechosamente parecido a nosotros. Preocupados por la rapidez, cuando antes esas prisas eran cosas de los "agencieros". Era suya la patria de la reflexión, del me voy a comer y esta tarde escribo una obra de arte -eso sí, con nuestro teletipo no muy lejos del rabillo del ojo- Ahora es suya la patria de la incertidumbre. Suya y de todos. Todo gira veloz y es complejo. La información llega y sale. Todo fluye y es etéreo, fugaz, actualizable. La información ya no es un marco rígido, sino cambiante. Como la vida. Como el periodismo. Como siempre ha sido para nosotros, agencieros, carrileros, tribuletes del aquí te pillo y aquí te transmito.
Mira por donde que llegó internet y la razón ha empezado a jugar de nuestra parte.
Ya tiene su foto

Ya tiene su foto. Si en los sesenta todavía estaba bien exponer a los menores en la Sala Oval -quién no recuerda el rostro del malogrado John John bajo el escritorio presidencial- en el siglo XXI lo políticamente correcto es enseñar a tu perro. Bueno, en realidad lo correcto es enseñar cómo te encuentras en plena forma corriendo con tu perro por los pasillos de la Casa Blanca. Obama ya tiene su foto... Y su perro. Se llama Bob y es un perro de agua. Dinamismo, frescura, originalidad. Un estilo para este tiempo: pesado, gris, temeroso.
Información relacionada:
http://www.elpais.com/articulo/gente/Obama/tienen/perro/elpepugen/20090412elpepuage_2/Tes
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Teletip@os (Teletipo nómada)
Porque busqué por ahí un blog que sólo hablara de agencias de notícias.
teletipeando
Explicar historias complejas con fórmulas sencillas. Escribir menos sin dejar de explicar más. Calidad = credibilidad