Gracias, Tom. Gracias por hacernos reflexionar un minuto, aunque sea un sólo minuto. Gracias por recordarnos que no debemos disparar a todo lo que se mueve, aunque lo que se mueva parezca la noticia del año, el "scoop" de la década. Gracias por hacernos echar en falta que existan mecanismos de verificación de las notícias, personas de carne y hueso, de cerebro imperfecto, de pocos gybas y muchas manías, pero de mucho sentido común, capaces de formular al menos tres preguntas por cada respuesta aceptada antes de darle a la tecla "send".
"Tom MacMaster se hizo pasar por una ciudadana siria-americana lesbiana desde el pasado mes de febrero.- La semana pasada, el autor del blog fingió la detención de la protagonista de la bitácora"
Gracias. Gracias por hacernos recordar que el periodista sólo es notícia en dos supuestos: cuando te matan o cuando mientes. Puestos a elegir, yo tengo clara la respuesta. Y quizás hayan cínicos -que los hay- que añadirían un tercer supuesto: "si te pillan". A estos les diría que al final, tarde o temprano, siempre te pillan.
Gracias. Porque historias como estas dan que pensar sobre la necesidad de lo evidente: en este mundo incierto y sobreinformado necesitamos certidumbres y criterio. Gracias por poner en valor la apuesta de los medios de comunicación, de las instituciones, de las empresas, que siguen confiando en las informaciones que les suministran las agencias de notícias. No siempre serán el "scoop" de la década, pero podrán estar tranquilos de que vale la pena pagar por lo que han pagado y, lo que es más importante, de que están ofreciendo a sus clientes un producto decente.
Aunque, ¿cuántas historias como la de Tom serán necesarias para que los ciudadanos valoren, por un momento, si vale la pena pagar, aunque sea un céntimo de euro, por una notícia trabajada, verificada, contrastada...?
Pues lo dicho. Gracias, Tom.
miércoles, 15 de junio de 2011
jueves, 9 de junio de 2011
Más por menos
Los medios de comunicación necesitan de las agencias de notícias más que nunca, pero a la vez nunca más habían estado dispuestos a pagar menos por sus servicios. Las agencias deberán navegar en estos tiempos entre el coste de oportunidad de ser más necesarias para unos medios con menos recursos humanos y el coste de rentabilidad que supone que esos medios exijan cada vez más pagar menos por sus notícias.
Estamos ante una aparente contradicción, en la que el índice de rentabilidad de una agencia de notícias será la resultante entre cuánto llegar a ser de imprescindible y cual es el precio justo que considera que cuestan sus informaciones. Cualquier desviación, en un sentido u otro, puede resultar letal para su cuenta de resultados y, por ende, para un cierto periodismo que aún conserva lo mejor del código de conducta de la profesión tal y como se plantea en una sociedad democrática.
Así que nos piden más por menos, y aunque no soy de ciencias, me parece que el resultado de esa multiplicación siempre daba menos. ¿Con menos recursos? ¿Con menos notícias? ¿Con menos beneficios?
Pero aunque vengo del periodismo económico he aprendido que en Periodismo las ciencias no siempre son exactas, y no siempre un "Más por menos" es gual a menos. Creo que para responder al "Más por menos" que nos piden nuestros clientes tradicionales -los medios de comunicación pre-internet- éstos deberán asumir que las agencias deberán fondear en aguas por las que no estaban ni se les esperaba, como el cliente final, los nuevos medios nativos digitales, las empresas -y no sólo las grandes- las oportunidades de la información bajo demanda, la venta de notícias mediante intermediarios y agregadores de contenidos, los servicios a la carta...
Y las agencias deberán empezar a comprender que habrá que hacer un poco menos para los de antes y un poco más para los que vienen, y acostumbrarse a un mercado cada vez menos cautivo y más troceado, donde para ingresar lo que ingresaba antes deberá tener doscientos clientes donde bastaba con cincuenta...y donde para ganar un poco más deberá olvidarse de vender únicamente servicios completos para pasar a vender noticia a notícia; eso sí, cada una envuelta como un caramelo de diseño, o en paquetitos con lazos de colores que piden "ábreme", o como esas capsulitas de café que a uno le hacen creer que se parece a George Clooney.
Y -aquí va lo difícil, pero inevitable- no avergonzarse de colocar el cartel de "notícia patrocinada por" junto a la información contrastada y generada por sus propios periodistas, porque la credibilidad no se mancha con la publicidad si a ésta el periodismo le marca con nitidez sus fronteras, sino que se mancha cuando la publicidad, sea en forma de propaganda corporativa, de promoción de un producto cultural o de manipulación política, se destila sutilmente entre las líneas de un teletipo, intentando hacer creer que estamos hablando de verdadera información cuando sólo se están arreglando los puntos y las comas de un comunicado.
Estamos ante una aparente contradicción, en la que el índice de rentabilidad de una agencia de notícias será la resultante entre cuánto llegar a ser de imprescindible y cual es el precio justo que considera que cuestan sus informaciones. Cualquier desviación, en un sentido u otro, puede resultar letal para su cuenta de resultados y, por ende, para un cierto periodismo que aún conserva lo mejor del código de conducta de la profesión tal y como se plantea en una sociedad democrática.
Así que nos piden más por menos, y aunque no soy de ciencias, me parece que el resultado de esa multiplicación siempre daba menos. ¿Con menos recursos? ¿Con menos notícias? ¿Con menos beneficios?
Pero aunque vengo del periodismo económico he aprendido que en Periodismo las ciencias no siempre son exactas, y no siempre un "Más por menos" es gual a menos. Creo que para responder al "Más por menos" que nos piden nuestros clientes tradicionales -los medios de comunicación pre-internet- éstos deberán asumir que las agencias deberán fondear en aguas por las que no estaban ni se les esperaba, como el cliente final, los nuevos medios nativos digitales, las empresas -y no sólo las grandes- las oportunidades de la información bajo demanda, la venta de notícias mediante intermediarios y agregadores de contenidos, los servicios a la carta...
Y las agencias deberán empezar a comprender que habrá que hacer un poco menos para los de antes y un poco más para los que vienen, y acostumbrarse a un mercado cada vez menos cautivo y más troceado, donde para ingresar lo que ingresaba antes deberá tener doscientos clientes donde bastaba con cincuenta...y donde para ganar un poco más deberá olvidarse de vender únicamente servicios completos para pasar a vender noticia a notícia; eso sí, cada una envuelta como un caramelo de diseño, o en paquetitos con lazos de colores que piden "ábreme", o como esas capsulitas de café que a uno le hacen creer que se parece a George Clooney.
Y -aquí va lo difícil, pero inevitable- no avergonzarse de colocar el cartel de "notícia patrocinada por" junto a la información contrastada y generada por sus propios periodistas, porque la credibilidad no se mancha con la publicidad si a ésta el periodismo le marca con nitidez sus fronteras, sino que se mancha cuando la publicidad, sea en forma de propaganda corporativa, de promoción de un producto cultural o de manipulación política, se destila sutilmente entre las líneas de un teletipo, intentando hacer creer que estamos hablando de verdadera información cuando sólo se están arreglando los puntos y las comas de un comunicado.
lunes, 30 de mayo de 2011
Los que se quedan
¿Para qué sirven las agencias de notícias? La pregunta se ha convertido en un mantra en la era internet, donde, para desgracia del sector, hay pocos "gurus" que prediquen sobre este medio de comunicación. Los periodistas son anónimos, no tienen el glamour de una foto al lado de una bonita columna, apenas se les invita a debates, tertulias -gritamos poco, pensamos mucho, y pensar no hace ruido, debe ser por eso-
Pero de vez en cuando encuentras respuestas sencillas, claras, evidentes, que reflejan en pocas palabras ¿Para qué sirven las agencias de notícias?. Una respuesta así encontré el otro día en una entrevista en La Contra de La Vanguardia al videoperiodista Raúl Gallego:
"¿Quién deja un trabajo de plantilla en TV3 para irse a una agencia, donde no firmas nunca para cobrar lo mismo? Raúl Gallego. ¿Y por qué? "Para que mi trabajo tenga eco global: si consigues las mejores imágenes para una agencia como AP, la noticia dura más en las televisiones de todo el mundo y llega ayuda que salvará vidas"
El eco global. ¿Puede algún medio conectar mejor con la era internet? Gracias por la reflexión, colega.
Por cierto, la entrevista es una delicia:
Pero de vez en cuando encuentras respuestas sencillas, claras, evidentes, que reflejan en pocas palabras ¿Para qué sirven las agencias de notícias?. Una respuesta así encontré el otro día en una entrevista en La Contra de La Vanguardia al videoperiodista Raúl Gallego:
"¿Quién deja un trabajo de plantilla en TV3 para irse a una agencia, donde no firmas nunca para cobrar lo mismo? Raúl Gallego. ¿Y por qué? "Para que mi trabajo tenga eco global: si consigues las mejores imágenes para una agencia como AP, la noticia dura más en las televisiones de todo el mundo y llega ayuda que salvará vidas"
El eco global. ¿Puede algún medio conectar mejor con la era internet? Gracias por la reflexión, colega.
Por cierto, la entrevista es una delicia:
domingo, 2 de enero de 2011
Las únicas gratis que los diarios pueden permitirse
Las únicas noticias que los periódicos pueden permitirse ofrecer gratis son aquellas por las que ya han pagado; es decir, las noticias de agencia. Señores de la prensa: olvídense de hacer trabajar a sus mejores hombres para que compitan con los agencieros. Acabarán escribiendo lo mismo y pagándole lo mismo. Mucho más, por supuesto, que lo que le pagan al agenciero. Pongan a sus mejores redactores a investigar, a sacar temas propios que otros no tengan...y cobren por ello, sin reparos, que el buen periodismo es la única fórmula que atraera la publicidad cuando ésta regrese. Y den gratis las noticias de lo que pasa, las que dan las agencias, que para eso ya
pagan por sus servicios. En definitiva, den gratis lo que pasa y dedíquense a cobrar por explicar por qué pasa. No hagan de agencieros porque si no las agencias harán de periódicos. Y no tendrán dinero para competir por tener a un tipo en donde no está pasando nada y se está por si acaso ocurre algo para que, entonces, acaben enviando a su gente.
pagan por sus servicios. En definitiva, den gratis lo que pasa y dedíquense a cobrar por explicar por qué pasa. No hagan de agencieros porque si no las agencias harán de periódicos. Y no tendrán dinero para competir por tener a un tipo en donde no está pasando nada y se está por si acaso ocurre algo para que, entonces, acaben enviando a su gente.
lunes, 19 de octubre de 2009
Teletipo VIP
AP le da una vuelta a los servicios de agencias de noticias. Más fuertes, más rápidos...más caros. Habrá que ver si hay mercado. Un poco yo creo que sí, porque media hora en internet es oro. Y el oro se paga.
jueves, 14 de mayo de 2009
Periodismo al minuto
Probando. Probando. Internet nos ha puesto el oficio patas arriba y todos vamos probando modelos con un único fin: cómo hacer rentable el periodismo en la red. Me ha llamado la atención la cobertura de El País.es sobre el primer día del Debate sobre el Estado de la Nación. En una columna había un "minuto a minuto" de las intervenciones, como si se tratara de un partido de fútbol. En otra columna un "minuto a minuto" sobre lo que pasaba en los pasillos, al más puro estilo Twitter.
Si esta fórmula fue acertada o no lo dirá el mercado, pero lo que me llamó la atención es la cada vez menor distancia que separa a los periodistas de medios de comunicación con edición web -en muchos casos son los mismos que en la edición de papel- de los periodistas de agencia. ¿Quiere decir que las agencias deberemos retransmitir en un futuro no muy lejano todas coberturas como si se tratara de un partido de fútbol?... tengo mis dudas. Pero quizás en algunos casos concretos sí que tendrá sentido.
¿Pero eso no lo hace ya la radio? ¿o las cadenas de televisión informativas de 24 horas? Pues sí, ya lo hacen. Por eso creo que, desde el punto de vista de las agencias de información, habrá que ser muy selectivos en este tipo de coberturas. Y habrá que pensar en aquellos destinatarios que no pueden, por razones profesionales o personales, tener una televisión a mano o concectar una radio.
Creo que este tipo de cobertura minuto a minuto tiene cabida en algunos deportes, principalmente fútbol y baloncesto, o en algún suceso con claro impacto ciudadano -un accidente químico, una evacuación masiva- Incluso en algún acto cultural, social e incluso político de interés planetario -una entrega de Oscar, un discurso de toma de posesión presidencial- Pero, insisto, habrá que ser muy selectivo, porque las pildoras se deben tomar una a una, y un exceso puede aburrir al destinatario.
martes, 5 de mayo de 2009
Responsabilidad social
El periodista Enric González escribió hace un tiempo que cuando se acaba una guerra, un terremoto u otro acontecimiento mediático, en los países más pobres sólo quedan las ONG's y las agencias de prensa. Periodismo low cost, bautizaba la fórmula.
En eso he pensado hoy durante un almuerzo con Carlos Fernando Chamorro con motivo de la entrega de un premio por parte de Casa América-Catalunya. Es probable que a muchos no os suene, pero si Chamorro hubiera aparecido por sorpresa en el campus de periodismo de la universidad Autónoma de Barcelona en 1985 habría sido recibido como Obama o como Madonna. Por entonces era el director de Barricada, la biblia del periodismo libre y antiyanqui de la época, y él era su profeta, como Nicaragua era entonces el lugar que nueve de cada diez periodistas hubieran elegido para irse de corresponsal de guerra.
Cuenta este periodista, que sigue definiéndose como un hombe de izquierda aunque se ha convertido en uno de los críticos más férreos de Daniel Ortega, antiguo compañero de Revolución, que en Nicaragua ya no hay corresponsales extranjeros. Ya no es noticia. Los periodistas se han ido con sus bártulos a otros lugares. Allí ya sólo quedan las agencias, Efe, Reuters, AP, y en la mayoría de los casos con periodistas locales.
Eso es lo que diferencia a las agencias de noticias del resto de medios de comunicación. Los medios cubren y venden noticias. Las agencias también, pero además de noticias ofrecen una garantía de cobertura, que no es otra cosa que seguir explicando lo que luego recogerán quienes se encargan de investigar y escribir la Historia, con mayúsculas.
Por eso prefiero el término agencias de información al de agencias de prensa o de notícias, aunque popularmente haya prosperado más este término. Las agencias se quedan cuando la tribu emigra a otros focos. Y es desde la oscuridad cuando a veces se escribe el destino de un país. Por eso las agencias de información son algo más que un medio de comunicación, además de ser también un medio de comunicación. A eso los expertos en márketing le han puesto una etiqueta que hizo furor en el mundo empresarial de las vacas gordas: "Responsabilidad social".
Pues bien, las agencias de información llevan cerca de un siglo practicando la responsabilidad social. Ya va siendo hora de que se explique.
En eso he pensado hoy durante un almuerzo con Carlos Fernando Chamorro con motivo de la entrega de un premio por parte de Casa América-Catalunya. Es probable que a muchos no os suene, pero si Chamorro hubiera aparecido por sorpresa en el campus de periodismo de la universidad Autónoma de Barcelona en 1985 habría sido recibido como Obama o como Madonna. Por entonces era el director de Barricada, la biblia del periodismo libre y antiyanqui de la época, y él era su profeta, como Nicaragua era entonces el lugar que nueve de cada diez periodistas hubieran elegido para irse de corresponsal de guerra.
Cuenta este periodista, que sigue definiéndose como un hombe de izquierda aunque se ha convertido en uno de los críticos más férreos de Daniel Ortega, antiguo compañero de Revolución, que en Nicaragua ya no hay corresponsales extranjeros. Ya no es noticia. Los periodistas se han ido con sus bártulos a otros lugares. Allí ya sólo quedan las agencias, Efe, Reuters, AP, y en la mayoría de los casos con periodistas locales.
Eso es lo que diferencia a las agencias de noticias del resto de medios de comunicación. Los medios cubren y venden noticias. Las agencias también, pero además de noticias ofrecen una garantía de cobertura, que no es otra cosa que seguir explicando lo que luego recogerán quienes se encargan de investigar y escribir la Historia, con mayúsculas.
Por eso prefiero el término agencias de información al de agencias de prensa o de notícias, aunque popularmente haya prosperado más este término. Las agencias se quedan cuando la tribu emigra a otros focos. Y es desde la oscuridad cuando a veces se escribe el destino de un país. Por eso las agencias de información son algo más que un medio de comunicación, además de ser también un medio de comunicación. A eso los expertos en márketing le han puesto una etiqueta que hizo furor en el mundo empresarial de las vacas gordas: "Responsabilidad social".
Pues bien, las agencias de información llevan cerca de un siglo practicando la responsabilidad social. Ya va siendo hora de que se explique.
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Teletip@os (Teletipo nómada)
Porque busqué por ahí un blog que sólo hablara de agencias de notícias.
teletipeando
Explicar historias complejas con fórmulas sencillas. Escribir menos sin dejar de explicar más. Calidad = credibilidad