viernes, 1 de marzo de 2013

Más noticias y menos clicks

Todos fuimos modernos y aún hoy apostamos por el periodismo 2.0. El hipertexto,  el blogger periodista, el periodismo ciudadano, el twit como notícia, el periodismo digital, el ciberperiodista, el periodista multiplataforma, el periodista-orquesta...Nos pudo el ego y pensamos que en cuatro días arreglaríamos el mundo -nuestro mundo, el periodismo-  solitos, enterrando lo viejo, matando dinosauros y siendo los más cool del ciberbarrio. Tocaba un nuevo periodismo. Nos lanzamos a por clicks, enlaces, followers...Para eso había que ser más osados, más creativos, más arriesgados, forzar ese titular casi casi hasta la media verdad, y a veces hasta la casi media mentira...clicks, más clicks, venga más tráfico que así nos contratarán más anuncios y pagaremos las nóminas a final de mes.

Tras seis años de efervescencia ocurre que no hemos encontrado ni un solo modelo de negocio estable. Probablemente, como dice Lluís Bassets en su nuevo libro "El último que apague la luz" no habrá un modelo de negocio en mayúscula, sino múltiples maneras de hacer negocio como se pueda. Cada medio deberá encontrar su camino, y quizás, cuando la situación económica repunte, podremos empezar a encontrarnos por ahí, y entonces, ufanos, diremos que la senda ya está trazada.

Mientras tanto sólo nos queda lanzar piedras. Llevamos diez años buscando el artefacto tecnológico que nos saque de la crisis y todavía no hemos comprendido que lo mejor que podemos hacer los periodistas es seguir intentando lo mejor que sabemos hacer: buscar noticias. más noticias y menos clicks, porque por mucho que nos sigamos, nos repliquemos, conversemos analicemos, opinemos y revisemos hasta el infinito el último video o el último audio, sin noticias contrastadas sólo habrá ruido, opiniones, confusión y, eso sí, mucho bla bla bla. Y todavía alguno confundirá esto con una nueva edad dorada del periodismo.

Lanzar piedras, sí, que no pedradas. Y lo mejor que saben lanzar los periodistas son noticias. Puras y duras noticias. Sin noticias no habrá contenidos dignos por los que pedir un euro, ni siquiera 0,99 céntimos.

Las agencias de noticias lo saben mejor que nadie. No hay mejor twit ni mejor click que una buena exclusiva. Una noticia -ojo, no confundir noticia con una declaración- entra como un torpedo en la panza de un submarino, como un libre directo en el que el portero, cuando mueve el primer músculo, ya tiene la pelota alojada en la red. Una buena noticia no necesita ser forzada, ni ser creativa, ni ser "trending topic". Una buena noticia lanzada por una agencia se inyecta en la vena del sistema sin necesidad de que los palmeros digitales la "calienten" en la red y la repliquen hasta el infinito. Una noticia de verdad calla el mundo, el resto sirve para generar ruido.

El otro día una periodista de Ansa enmudeció el mundo cuando lanzó la exclusiva de la abdicación del Papa. No necesitó un twit, ni colgarlo corriendo en facebook. Simplemente sabía latín y tenía un teléfono a mano para verificarlo por otras fuentes...pero nadie cogía el teléfono al otro lado. "Vamos, lo has escuchado con tus orejas" Lanzó el teletipo y el mundo se quedó sin habla.

Simplemente había que estar allí, saber latín y tener la suficiente sangre fría para, primero, intentar verificar lo que le parecía haber oido y, segundo, confiar en lo que se estaba oyendo y tener la certeza de que todos los años de preparación, de asistir a ruedas de prensa importantes o insulsas, de haber lanzado miles de urgentes, de flashes, habían valido la pena. Sólo quedaba convencer a su redactor jefe de que había oído y entendido bien. Y este tuvo el sentido común de que, aunque todas las pantallas de los medios rivales estaban en blanco, aunque no había ni un sólo twit al otro lado del Pacífico que lo estuviera diciendo, creer en los ojos y en los oídos de la veterana periodista que estaba en el lugar de los hechos.

La periodista se llama Giovanna Chirri, es la corresponsal en el vaticano de la agencia italiana Ansa y es un milagro que a su edad su empresa la siga enviando a cubrir ruedas de prensa. Eso sí, las agencias de noticias siguen enviando a periodistas a los sitios y ella era la única de la sala que sabía latín. Toda una patada de la cultura al ciberespacio. Una revancha del periodismo vintage ante tanto punto y tanto cero. Las declaraciones hacen mucho ruido. Las noticias hacen callar al mundo...Aunque sea por un instante.


jueves, 7 de febrero de 2013

Periódicos como agencias, agencias como periódicos

Es curioso esto de internet y los medios de comunicación. Parecía en su momento que la gratuidad de las noticias y las múltiples posibilidades de distribucion de internet acabarían con las agencias. Somos apocalípticos, ya se sabe. Internet no va a acabar con las agencias de noticias, pero, desde luego, está acabando con su modelo tradicional y estable de negocio.

Y aquí empieza lo interesante, porque lo que aprecio es un recorrido inverso entre los periódicos -primer cliente de las agencias en el anterior modelo- y las propias agencias. Podríamos resumirlo con una frase: Los periódicos se acercan al modelo informativo de las agencias de noticias, mientras que éstas tantean el modelo de negocio de los periódicos.

Me explico. Los periódicos se hacen más agencias: compiten con éstas en rapidez, en difusión, en multiformato, en alertas, urgentes, avisos... Por su parte, las agencias están perdiendo su modelo de negocio basado en periódicos que pagan de forma estable una cuota fija por recibir noticias. No es que los periódicos ya no necesiten noticias de agencias -al contrario, en su mayoría tienen menos plantilla para cubrir información- sino que,, simplemente, desaparecen más que se crean, y los que resisten, se fusionan, presionan a las agencias para bajar tarifas
o directamente se dan de baja para irse a la más barata.

Es ahí que las agencias se ven en la tesitura que los periódicos vivieron a finales de los ochenta y en los noventa. Como los diarios perdían lectores gradualmente fiaron su viabilidad económica a la publicidad, y cuando la pérdida de lectores era ya inexorable, acudieron a las promociones de libros, dvd's, vajillas y otros objetos de lo más dispar. Con esto han ido tirando, de momento....

Pero hablemos de las agencias de noticias. En los últimos diez años las agencias han perdido sus dos activos de referencia: el monopolio de la distribución y la rapidez informativa. Ambas virtudes desaparecieron con internet. Por si esto no era poco, en los últimos cinco años ha ido perdiendo sus "lectores de pago"; es decir, los medios de comunicación, y especialmente los periódicos, que han ido abaratando sus costes de agencias, dándose de baja o bien desapareciendo del mercado.

Las agencias han intentado adaptarse a los nuevos tiempos. Apostaron por el multimedia, pero resulta que los periódicos ya estaban haciendo lo propio, con sus propios recursos y con los bajos costes que le da internet. Apostaron por el video, pero, al menos en España, la ansiada TDT sólo trajo más fusiones y cierres de cadenas. Apostaron por las alertas, pero, para qué engañarnos, eso también lo podían hacer, con sus propios medios y a costes bajos, los diarios, las radios, las televisiones.

Y he aquí el punto de no retorno. Visto el panorama, a las agencias no les queda otra que recorrer el camino que en su día hicieron los periódicos, a la espera de que éstos resistan la crisis y encuentren su propio modelo de negocio. Mientras que los periódicos exploran el modelo informativo de las agencias, las agencias han empezado a explorar el modelo comercial de los periódicos; es decir, la búsqueda de patrocinios, convenios comerciales y la venta al por menor de sus servicios informativos mediante bloques patrocinados por empresas. Sí, han leído bien: empresas, porque las administraciones públicas, antiguas benefactoras de las agencias de noticias, están ahora ocupadas en poder pagar sus nóminas a maestros, médicos y fuerzas de seguridad.



martes, 22 de enero de 2013

Café, postre y teletipos

No lo explicaré con la gracia de Quim Monzó, pero vale la pena contarlo. Un restaurante de Washington ha cerrado un acuerdo con AP por el cual junto a la factura del menú te traen otro ticket con las últimas noticias impresas de esta agencia de noticias.

El medio que cita Monzó, el PrintSignal, asegura: "La idea es ver si boletines de noticias de última hora pueden ser una atención hacia el cliente y al mismo tiempo convertir a los millares de impresoras que hay en los restaurantes en una nueva impresora a nivel mundial. El boletín de noticias da las más importantes del momento, sobre todo las que se hayan producido durante la comida".

Aún sabiendo que este proyecto tiene un futuro incierto, el hecho de que las agencias de noticias estén pensando constantemente en cómo rentabilizar un negocio cuya materia prima, la información, se ha depreciado al céntimo -y a veces ni siquiera eso- es una buena noticia por sí misma, una ventana de esperanza de que no todo está perdido aún. El mundo será un mundo mejor si está mejor informado, incluso si te sirven las noticias en tinta negra junto a una taza de café. Te dejo el enlace


http://www.lavanguardia.com/54361808257/index.html

jueves, 9 de febrero de 2012

Kodak y las agencias de notícias

“A pesar de haber inventado la cámara digital, la empresa siguió adelante con los carretes analógicos”. Un reciente reportaje de La Vanguardia.com  se refería así a Kodak, que finalmente ha anunciado hoy que deja de fabricar cámaras digitales para centrarse en el negocio de impresión de fotografía e impresoras de mesa.

Es toda una ironía renunciar al negocio que tú habrías creado. Las escuelas de negocio se frotan las manos. Tienen un caso de estudio para décadas.

La empresa que daba su nombre genérico a los carretes y a las cámaras fue la inventora de la primera cámara fotográfica digital en 1975. En lugar de aprovechar la oportunidad de futuro puso todos los huevos en la cesta del presente. ¡A toda marcha con los carretes de toda la vida, que es lo que hoy da dinero!  Luego llegaron los de Fujifilm, más pequeñitos, pero más avispados y….

Volvamos a la cita e introduzcamos un pequeño cambio: “A pesar de haber inventado el periodismo de inmediatez y el sistema de distribución masiva de información, las agencias de noticias  siguieron adelante con los clientes de papel y dejaron para un futuro indefinido las oportunidades de internet, ya que el papel seguía siendo aún en los primeros años del siglo XXI el cliente que pagaba más”…

Lo cierto es que el caso de Kodak me recuerda instintivamente el papel –y nunca mejor dicho- de las agencias de noticias ante la llegada de internet y de los grandes google-agregadores de información, que de momento están ganando la batalla de la distribución masiva y en poco tiempo estarán listas para ofrecer contenidos propios (Yahoo ya ha anunciado que tendrá su propio corresponsal en la Casa Blanca)

La buena noticia para las agencias es que, aunque con calendarios ajustados, aún están a tiempo de evitar convertirse en futuro caso Kodak a destripar en las escuelas de negocio. Para ello, las agencias de noticias deberán transitar con habilidad entre un mundo que va perdiendo su hegemonía de forma inexorable –la prensa de papel- y otro –el digital- que ya ha nacido pero que todavía no ha acabado de dar el estirón definitivo.

Concretando: los periodistas de agencia deberán seguir siendo los primeros en transmitir las noticias que emanan del establishment emisor (gobiernos, instituciones, partidos políticos, empresas) pero a la vez deberán hacer un esfuerzo por transmitir noticias que emanan del interés ciudadano. Es un interés global, incierto, difuso y, ¿por qué no?, frívolo a veces desde el punto de vista del periodismo del siglo XX y la primera década del XXI.  Pero a la vez es un interés tan real y tan determinante que el periodismo no podrá hacerse nunca más a su espalda, porque el ciudadano ha logrado con internet conversar de tú a tú con el periodista, y este diálogo ha llegado para quedarse.

Un ejemplo: cuando nos planteamos elaborar un reportaje, digamos por ejemplo, sobre el futuro de la televisión o del libro digital, instintivamente abrimos la agenda y el primer número que marcamos es el del empresario del ramo, el editor o, como muy lejos, el del experto académico sobre el tema. Ese sigue siendo nuestro  primer reflejo, el de plantear el punto de vista que hubiéramos utilizado para nuestros clientes de toda la vida, fundamentalmente el periódico de papel.

Pero las ediciones de los periódicos en internet, los portales y los medios digitales nativos necesitan otro ángulo. En este caso sus audiencias quieren saber si el futuro de la televisión pasa por poder ver el 3D sin gafas especiales, por ejemplo. O si la tinta digital provoca cansancio en la vista y si alguna vez el e-book será capaz de imitar la perfección visual del libro de papel. Esta es la nueva frontera del periodismo, o dicho con palabras menos grandilocuentes, un nuevo punto de vista, un nuevo enfoque directo al corazón del ciudadano….

Clic, clic, clic… Los medios, todos los medios con edición digital quieren tener el máximo de usuarios únicos de sus ediciones en internet. Para ello deberán ofrecer contenidos que atraigan tráfico. Por lo tanto, comprarán los servicios de aquellas agencias que les ofrezcan temáticas que les ayuden a atraer ese tráfico y generar ingresos ante un pastel publicitario hiperfragmentado. Y las agencias deberán mentalizar a sus periodistas sobre la necesidad de ejercitar este Nuevo Enfoque.

Información rápida, creíble, de interés y, además, interesantes. Este es el producto que permitirá a las agencias resolver la ecuación que Kodak no supo o no pudo despejar.


viernes, 30 de diciembre de 2011

¿Tienen futuro las agencias de noticias?


Sí. Y tienen más futuro que presente. Pero hay trabajo por hacer. Si el periodismo vive un proceso de reconversión, las agencias de noticias deben evitar seguir funcionando como los altos hornos. Toca adaptarse a los nuevos tiempos, aunque resulta difícil hacerlo cuando no se sabe con certeza ninguna de las cinco w de lo que se nos viene encima. Pero si las agencias quieren seguir existiendo cuando acabe esta década, habrá que dar pasos más o menos en este sentido:


En el  negocio en general:

1- No más dudas: el futuro es internet. Las agencias de noticias deben aspirar a ser en el campo de la información en internet lo que Google es a las búsquedas: sencillamente, el referente más creíble, útil e inmediato. Y por este orden. Internet es una inmensa autopista de información en la que las agencias deben ocupar el carril central, donde la velocidad es constante y los extremos quedan a un lado. Cuando uno ocupa el carril central, no hay forma de que te adelanten.


2- No más dudas: el presente inmediato ya es internet. El mercado de la prensa ha sido el pilar de las agencias durante los últimos 80 años. Aún lo es, pero fiar esta realidad a cinco años vista es como creer que nuestros hijos seguirán cobrando la paga del abuelo hasta los treinta. Ni el satélite, ni las ondas, ni el papel. Internet es el terreno de juego donde se jugará las castañas el periodismo de agencia. Internet debería ser para las agencias el hábitat natural en lugar de un bosque inquietante. ¿Y por qué?  internet pide inmediatez, información fiable y difusión global e instantánea....pues bienvenidos al mundo en el que las agencias han vivido desde siempre. Si hay un medio de comunicación llamado a liderar la información en internet, las agencias deberían estar ya en pista.  El problema es que aún hay muchos periodistas de agencias que creen que el abuelito llegará a los ciento cincuenta años. Yo era uno de ellos, pero....



En el mercado de medios de comunicación:

1-Velar por las bajas, pero salvar a los supervivientes. Si continúa el actual proceso de fusiones y concentraciones de medios, el resultado final será menos clientes a los que abastecer de noticias. Las agencias deben enfocar su mercado de medios de comunicación en los que sobrevivan, preguntarles qué necesitan y ofrecérselo a un precio  justo. Nos necesitamos mutuamente.


2-A la carta. Las agencias no podrán seguir basando su oferta sólo en servicios al por mayor de noticias "a peso", sino que, dado que el mercado se estrechará -y también el volumen de negocio- deberán apostar por servicios a medida que cubran sencillamente aquello que sus clientes no puedan cubrir después de haber ajustado al máximo sus plantillas. No será tanto un "yo te doy texto, foto, video y tú usa lo que quieras", sino "¿qué quieres exactamente que te venda?, ¿Cómo puedes pagarme? ¿Te interesaría participar en nuestro accionariado?  y establecer paquetes cerrados de noticias, en el formato o formatos que el cliente necesite. Esto, tan sencillo, supondrá una verdadera revolución en la manera de trabajar de las agencias.
 

3- Ser atractivas y útiles. Las agencias deben seguir siendo las principales fábricas de producción global de noticias, pero deben priorizar urgentemente la creación de aplicaciones inteligentes que empaqueten este chorro de información en soluciones atractivas y útiles para los medios. Las agencias deben presentar sus servicios como Ikea empaqueta sus productos: listos para montar y usar. Por supuesto, habrá quien prefiera el producto ya montado. Tranquilos, Ikea también lo hace a cambio de un sobreprecio razonable. ¿Por qué no pueden hacerlo las agencias?


4-Pago por uso. Las agencias seguirán ofreciendo paquetes globales de noticias a los clientes que lo necesiten, pero deberá crear plataformas de pago por noticia para quienes deseen seleccionar sólo aquello que necesiten. Ello obligará a desarrollar plataformas innovadoras y tecnológicamente sencillas de comprender. Cada noticia, foto, video, documento de archivo o corte de voz debe monetarizarse a un precio que pueda pagar desde un medio local a un usuario individual. Además, el consumo de cada noticia será un dato de la utilidad social de la misma.



5- Líderes globales, aliados locales. Las agencias deben ser los líderes globales de la información mundial y los aliados interesados de la información local. El mundo es global, pero las agencias deben intentar salvar lo poco o lo mucho que quede de la información local -donde algunos opinan que radica el único futuro posible del periodismo- ¿Cómo? colaborando. Las agencias deben llegar a acuerdos de colaboración e intercambio con medios de prestigio locales para que las primeras incluyan en sus servicios las mejores historias de las segundas y al revés. Ya que en un tiempo no vamos a poder intercambiar dinero, intercambiemos tráfico, una especie de mercado de futuros para cuando la publicidad se sienta definitivamente cómoda en internet.  Las agencias no pueden existir sin los medios y no pueden permitirse que desaparezca ni el más modesto periódico de barrio. Aquí no sobra ni el último céntimo.



6- Plataformas de veracidad. Las agencias ya no tienen el monopolio de la distribución, pero deben jugar fuerte sus oportunidades como plataformas de jerarquización y de verificación de contenidos. Las agencias deben actuar de reguladores de tráfico de información contrastada y actuar como prescriptoras de todo aquel contenido informativo de relevancia que ha sido verificado y contrastado, incluido el del bloguero solitario, si se adecúa a estos requisitos. Hay que construir canales potentes de información incluyendo a terceros bajo el paraguas de la marca propia.  Se trata de invitar a los medios que comparten un compromiso con la información responsable a viajar juntos por ese carril central. Sin prepotencias ni paternalismos, mediante un contrato basado en dos premisas innegociables: el periodismo responsable y el mutuo provecho económico


7- Fábrica de ideas. Las agencias deben abrir sus portales corporativos al debate sobre el futuro del periodismo. No conozco otro terreno de juego más transversal y más neutral que el de una agencia para que entre todos aportemos ideas para salvar este negocio. Desde el medio más potente hasta el bloguero más humilde. Y además generaríamos tráfico y ese mercado de futuros que algún día nos dará una alegría.


8-Promocionar el futuro. Las agencias pueden ser también plataformas de distribución de buenas historias contadas por jóvenes periodistas. Pueden alcanzar acuerdos interesantes con los patrocinadores de los premios más prestigiosos de periodismo para ayudar a la difusión mundial de esos trabajos incluyéndolos en una plataforma de periodismo de calidad.





En el  mercado de instituciones y empresas: 

1- Ser un vehículo limpio: en la autopista de internet las agencias deben ofrecerse como el vehículo limpio que transporte no sólo la información de actualidad contrastada, sino también la información responsable. En concreto: las agencias deben ofrecerse a empresas, entidades e  instituciones como el vehículo más fiable para transmitir sus acciones en materia de responsabilidad social corporativa, patrocinios y mecenazgo.

2-La publicidad no mancha. Las agencias pueden compatibilizar la transmisión de noticias con la de información de RSC patrocinada. El valor de la marca de una agencia es la credibilidad, y ésta puede ser alimentada por ambas estrategias. La única condición reside en avisar a los clientes de que tal información es una información patrocinada, y recordar que su inclusión en el servicio ha pasado por un control previo de idoneidad desde el punto de vista de la responsabilidad social corporativa. Las agencias ya no pueden vivir de espaldas a las corporaciones, sean públicas o privadas, si existe un objetivo común de crear riqueza colectiva. La sensatez va a ser rentable en los próximos años.
 

3- Informar e inspirar. El mundo de la segunda década del XXI necesita inspirarse en algo. Nunca se han vendido más libros de autoayuda, de yoga y de autorrealización como ahora. El mundo busca en qué inspirarse, las cosas están tan mal que existe un mercado para las buenas noticias y las agencias deben aspirar a conquistar este mercado. Hay que superar el sagrado precepto de que sólo las malas noticias son noticia y reconocer que existe una necesidad histórica de confiar en un mundo mejor. En definitiva, las agencias pueden seguir construyendo su marca con informaciones creíbles, responsables e inspiradoras. La cosa está tan mal que las buenas noticias empiezan a ser escasas, y donde hay escasez hay demanda, y donde hay demanda hay un nicho de mercado.



4- El buen periodismo cuesta dinero. Intentemos que pague un tercero. Hay que cobrar hasta por un breve, pero si hemos acostumbrado a la sociedad a no pagar por informarse, difícil será volver atrás. Las agencias deberán aceptar publicidad y patrocinio si quiere seguir pagando a sus periodistas por elaborar una información por la que el lector no está dispuesto a pagar. Pueden y deben ponerse filtros: publicidad de RSS, patrocinios, mecenazgos, aportación de fundaciones, entrada en el capital de otros medios de comunicación… no es un escenario pequeño. Habrá que detallar a los clientes que se trata de una información con patrocinio, pero o el dinero cae del cielo o del estado de turno –cosa relativamente complicada en estos tiempos- o cada vez será más difícil cubrir las noticias con un periodista sobre el terreno. Y esto es, precisamente, el contrato más honesto que las agencias pueden ofrecer a sus clientes.

Y Feliz 2012, con un poco de suerte.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Internet y las agencias, esa extraña pareja (y 2)

Seguimos con el impacto de internet en las agencias de notícias:

Las agencias de noticias nutren de contenidos a los medios de comunicación clásicos, que los valoran por su rapidez, credibilidad y variedad temática. Con internet estos medios están atravesando un doble proceso de cambio, tanto de contenidos como de modelo de negocio, por lo que ambas cosas están afectando a quienes son sus principales proveedores: las agencias de noticias.


1-Más color, menos corbatas.  Los medios clásicos generalistas han introducido como novedad o han dado más espacio a temáticas “blandas” (famosos, tendencias, novedades tecnológicas, productos gastronómicos, turísticos, hechos insólitos, actos sociales…) Las agencias de noticias no tenían estos temas en su punto de mira informativo central, por lo que contaban con servicios específicos, como reportajes, productos a la carta, para cubrir este segmento pero siempre separados del hilo informativo central. La diferencia es que ahora los servicios generalistas de las agencias de noticias deberán dar cabida a este tipo de informaciones en sus hilos centrales, lo que suscita un cambio en el modo de abordar la información (noticias con más color, más heterodoxas desde el punto de vista gramatical, más cercana a los personajes de la prensa del corazón que a los tipos con corbata de la política y la economía) y una interpretación más flexible de sus respectivos libros de estilo, ya que la frontera entre información y entretenimiento se ha hecho más difusa en el mundo internet. ¿Puede hacerse? Sí. Puede hacerse aplicando el mismo sentido común que desde hace años se utiliza en la cobertura de la presentación de otros productos de consumo masivo:  automóviles, giras promocionales, libros...


2-La doble S: Serios pero seductores. ¿Están preparadas las agencias para gestionar con criterio periodístico la línea roja que separa información de entretenimiento?

La primera cuestión es si las agencias tienen que acercarse a esta línea. Mi opinión es que sí, porque nuestros clientes “clásicos”, los que aún aportan los mayores ingresos, seguirán siendo clientes de referencia en el futuro si consiguen hallar un modelo de negocio viable. Por ello, las agencias tienen el deber –y la necesidad- de producir contenidos atractivos para la nueva demanda de estos medios “clásicos”, lo que también es una manera de contribuir a que sobrevivan a la crisis y, de paso, asegurarnos también un futuro por nuestra parte.

Respecto a si las agencias están preparadas para ello, considero que las grandes agencias de noticias generalistas deberán seguir conjugando credibilidad y rapidez, pero que esta fórmula deberá completarse con dos conceptos más: interés y seducción. El interés está relacionado con lo dicho anteriormente: contenidos que ahora interesan a los medios “clásicos” y que desde siempre interesan a los nuevos medios (portales, medios digitales nativos, empresas, particulares, grupos de interés). La seducción significa que no podemos seguir vendiendo noticias “a peso” y que luego el cliente elija. Esto se ha acabado. Las agencias deben ofrecer sus servicios con lazo incluido: las noticias deben estar clasificadas, jerarquizadas, empaquetadas con fotos y videos, con enlaces de hipertexto….

 En el viejo orden bastaba con la credibilidad y la rapidez, pero en la era internet es imprescindible ofrecer contenidos atractivos y presentarlos de manera que el cliente perciba que le dan todo el trabajo hecho por un precio razonable. Las agencias deben seducir con su marca, trasladar a los clientes, clásicos y modernos, que están comprando un producto diferente, que le da el mismo prestigio que el que les puede proporcionar contratar a un articulista de renombre.

Para ello, las agencias deberán jugar al borde del área de sus actuales estructuras organizativas y de su libro de estilo, ya que no se puede explicar con el mismo lenguaje y estilo una presentación de joyas que una operación policial, por decirlo gráficamente. Pero esto choca con la cultura de décadas y décadas de oficio del periodismo de agencia, concebidos para otra época, cuando las agencias vendían teletipos en blanco y negro, a veces sin comas ni acentos, con titulares telegráficos y lenguaje plano y estandar, listo para ser centrifugados por terceros.


3- Soluciones imaginativas, pero sin perder la cabeza. Se abren así nuevas opciones, como que las agencias de noticias apuesten por instrumentos específicos para conquistar unos nuevos mercados que:

A: valoran la noticia no con ojos de periodista, sino de comercial. Es decir, a precio mínimo y, si puede ser, gratis.

B: su principal interés por las agencias no es informarse, sino el prestigio que les proporciona que sus marcas aparezcan citadas en su hilo general de noticias y, si es posible, con enfoques agradables y alejados de la polémica.

C: huyen de la información “dura” (política, economía…) y demandan lo que hemos llamado antes información “blanda”

 ¿Y de qué instrumentos estamos hablando? No veo lógico que una agencia de noticias sacrifique su credibilidad por un mercado que, pese a ser necesario, tendrá que conquistar 1.000 clientes para ingresar lo que ahora ingresa con 20 de los clásicos”. Es más, si sólo quedara un único periódico con ambición de calidad en el mundo, las grandes agencias deberían suministrarles esos contenidos de calidad. Quizás sea más práctico plantearse fórmulas imaginativas que dejen libre de cualquier sospecha su principal activo –el sello de credibilidad- como la creación de filiales independientes con los recursos humanos, técnicos adecuados y unos protocolos de actuación adaptados a esos nuevos clientes sin cruzar la línea roja que marca la ética periodística, o bien mediante alianzas con socios tecnológicos, periodísticos o editoriales que complementen esta pata que tanto van a necesitar –o ya están necesitando- las agencias de noticias de referencia.

 Seguiremos, que hay mucho de que hablar sobre todo esto.



miércoles, 7 de septiembre de 2011

Internet y las agencias: esa extraña pareja

Un joven colega ironizaba en su cuenta de twitter sobre lo que cuesta a veces encajar un titular con todos sus artículos en el limitado espacio destinado en una agencia de noticias. Me comentaba que podríamos contratar al maestro Yoda, el de star Wars, porque, con su manera telegráfica de hablar, clavaría todos los titulares en el espacio reservado. Le contesté por twitter que Yoda nos inspiró durante más de cuarenta años, porque los titulares de teletipos estaban escritos "en indio", muchas veces sin artículos, ni comas, y que tuvo que ser internet, curiosamente asociado a la escritura breve, telegráfica, de SMS, quien nos obligara a titulares impecablemente legibles, ya que nuestros teletipos se cortan y se pegan íntegramente en las páginas web. Ello me lleva a reflexionar -eso sí, en este caso telegráficamente- sobre algunos de los impactos que internet está teniendo en las agencias de notícias:

1-Pérdida del monopolio de distribución. Las agencias han dejado de ser el canal exclusivo de transmisión de notícias "al por mayor". Esta función la puede desarrollar hoy cualquier empresa, institución, colectivo o persona individual que lo desee.

2-Pérdida del liderazgo en la rapidez. Esta ya la habíamos perdido con la radio y los canales de televisión tipo CNN, pero ahora ha quedado sepultado definitivamente con internet. La prensa escrita, que informaba del ayer, ya compite en tiempo real con las agencias. Cualquier ciudadano testigo de un hecho noticioso puede informar con mayor rapidez que un periodista de agencia.

3-Disolución de formatos. Internet mezcla texto, foto, video, enlaces...Las agencias se han visto abocadas a aproximar e incluso a plantearse la integración de departamentos hasta hace poco muy estancos (texto, gráfica, televisión...) Se avanza desde una organización basada en formatos a otra basada en contenidos, con su consiguiente impacto en la organización de los recursos humanos.

4-Diversificación informativa. las agencias de notícias siempre han informado de todos los temas, pero la premisa básica era que fueran un hecho noticioso en ese momento. Los temas más intemporales, las curiosidades, las nuevas tendencias...todo eso era para el verano -cuando el verano era largo, julio, agosto y principios de septiembre. Hoy día el parón se acota a agosto, y a veces sólo a sus dos semanas centrales- Pues bien, internet, al abrir el espectro de consumidores de noticias a la globalidad, ha llevado a las agencias a que todo el año sea agosto. Lo malo es que hay que seguir informando de las noticias de siempre, por lo que, si no se priorizan contenidos, los niveles de producción se disparan, y con ello las cargas de trabajo con un mismo -o menor- volumen de recursos humanos.

5-"Commodityzación" de la notícia. Perdón por el palabro. Cuando en la primera mitad de la pasada década la economía iba como un tiro y los beneficios se proyectaban hasta el infinito, los medios de comunicación escritos decidieron ofrecer gratis las notícias confiando en que la publicidad acabaría cubriendo costes. No era una tontería -aunque hoy lo parezca- Total, los periódicos impresos ya hacía tiempo que no se mantenían por las ventas, sino por la publicad, promociones, suscripciones... Pero a partir de 2007 y 2008 el esquema se rompió con la crisis. es como si los fabricantes de vehículos hubieran ofrecido gratis los coches esperando ingresar por otras vías y ahora quisieran volver a ponerles un precio. Los editores de la prensa escrita cometieron un error básico: dar gratis lo que cuesta dinero producir. Las notícias, ya lo he dicho bastantes veces en este blog cuestan dinero, y no poco, porque a día de hoy no las puede crear una máquina. Sin periodistas que investiguen no salen noticias, o por lo menos, no saldrían las notícias que algunos no quieren que salgan.

De momento van cinco, pero la lista es larga. Por hoy es suficiente. Y sí, aunque no lo parezca, también hay impactos positivos.

Teletip@os (Teletipo nómada)

Porque busqué por ahí un blog que sólo hablara de agencias de notícias.



teletipeando

Explicar historias complejas con fórmulas sencillas. Escribir menos sin dejar de explicar más. Calidad = credibilidad