No lo explicaré con la gracia de Quim Monzó, pero vale la pena contarlo. Un restaurante de Washington ha cerrado un acuerdo con AP por el cual junto a la factura del menú te traen otro ticket con las últimas noticias impresas de esta agencia de noticias.
El medio que cita Monzó, el PrintSignal, asegura: "La idea es ver si boletines de noticias de última hora pueden ser una atención hacia el cliente y al mismo tiempo convertir a los millares de impresoras que hay en los restaurantes en una nueva impresora a nivel mundial. El boletín de noticias da las más importantes del momento, sobre todo las que se hayan producido durante la comida".
Aún sabiendo que este proyecto tiene un futuro incierto, el hecho de que las agencias de noticias estén pensando constantemente en cómo rentabilizar un negocio cuya materia prima, la información, se ha depreciado al céntimo -y a veces ni siquiera eso- es una buena noticia por sí misma, una ventana de esperanza de que no todo está perdido aún. El mundo será un mundo mejor si está mejor informado, incluso si te sirven las noticias en tinta negra junto a una taza de café. Te dejo el enlace
http://www.lavanguardia.com/54361808257/index.html
martes, 22 de enero de 2013
jueves, 9 de febrero de 2012
Kodak y las agencias de notícias
“A pesar de haber inventado la cámara digital, la empresa
siguió adelante con los carretes analógicos”. Un reciente reportaje de La
Vanguardia.com se refería así a Kodak,
que finalmente ha anunciado hoy que deja de fabricar cámaras digitales para
centrarse en el negocio de impresión de fotografía e impresoras de mesa.
Es toda una ironía renunciar al negocio que tú habrías creado. Las escuelas de negocio se frotan las manos. Tienen un caso de estudio para décadas.
La empresa que daba su nombre genérico a los carretes y a las cámaras fue la inventora de la primera cámara fotográfica digital en 1975. En lugar de aprovechar la oportunidad de futuro puso todos los huevos en la cesta del presente. ¡A toda marcha con los carretes de toda la vida, que es lo que hoy da dinero! Luego llegaron los de Fujifilm, más pequeñitos, pero más avispados y….
Es toda una ironía renunciar al negocio que tú habrías creado. Las escuelas de negocio se frotan las manos. Tienen un caso de estudio para décadas.
La empresa que daba su nombre genérico a los carretes y a las cámaras fue la inventora de la primera cámara fotográfica digital en 1975. En lugar de aprovechar la oportunidad de futuro puso todos los huevos en la cesta del presente. ¡A toda marcha con los carretes de toda la vida, que es lo que hoy da dinero! Luego llegaron los de Fujifilm, más pequeñitos, pero más avispados y….
Volvamos a la cita e introduzcamos un pequeño cambio: “A
pesar de haber inventado el periodismo de inmediatez y el sistema de
distribución masiva de información, las agencias de noticias siguieron adelante con los clientes de papel
y dejaron para un futuro indefinido las oportunidades de internet, ya que el
papel seguía siendo aún en los primeros años del siglo XXI el cliente que pagaba más”…
Lo cierto es que el caso de Kodak me recuerda
instintivamente el papel –y nunca mejor dicho- de las agencias de noticias ante
la llegada de internet y de los grandes google-agregadores de información, que
de momento están ganando la batalla de la distribución masiva y en poco tiempo
estarán listas para ofrecer contenidos propios (Yahoo ya ha anunciado que
tendrá su propio corresponsal en la Casa Blanca)
La buena noticia para las agencias es que, aunque con
calendarios ajustados, aún están a tiempo de evitar convertirse en futuro caso
Kodak a destripar en las escuelas de negocio. Para ello, las agencias de
noticias deberán transitar con habilidad entre un mundo que va perdiendo su
hegemonía de forma inexorable –la prensa de papel- y otro –el digital- que ya
ha nacido pero que todavía no ha acabado de dar el estirón definitivo.
Concretando: los periodistas de agencia deberán seguir
siendo los primeros en transmitir las noticias que emanan del establishment
emisor (gobiernos, instituciones, partidos políticos, empresas) pero a la vez
deberán hacer un esfuerzo por transmitir noticias que emanan del interés
ciudadano. Es un interés global, incierto, difuso y, ¿por qué no?,
frívolo a veces desde el punto de vista del periodismo del siglo XX y la
primera década del XXI. Pero a la vez es un interés tan
real y tan determinante que el periodismo no podrá hacerse nunca más a su espalda, porque el ciudadano ha logrado con internet conversar de tú a tú con el periodista, y este diálogo ha llegado para quedarse.
Un ejemplo: cuando nos planteamos elaborar un reportaje,
digamos por ejemplo, sobre el futuro de la televisión o del libro digital,
instintivamente abrimos la agenda y el primer número que marcamos es el del
empresario del ramo, el editor o, como muy lejos, el del experto académico
sobre el tema. Ese sigue siendo nuestro primer reflejo, el de plantear el punto de
vista que hubiéramos utilizado para nuestros clientes de toda la vida, fundamentalmente
el periódico de papel.
Pero las ediciones de los periódicos en internet, los
portales y los medios digitales nativos necesitan otro ángulo. En este caso sus
audiencias quieren saber si el futuro de la televisión pasa por poder ver el 3D
sin gafas especiales, por ejemplo. O si la tinta digital provoca cansancio en
la vista y si alguna vez el e-book será capaz de imitar la perfección visual
del libro de papel. Esta es la nueva frontera del periodismo, o dicho con palabras
menos grandilocuentes, un nuevo punto de vista, un nuevo enfoque directo al
corazón del ciudadano….
Clic, clic, clic… Los medios, todos los medios con edición
digital quieren tener el máximo de usuarios únicos de sus ediciones en
internet. Para ello deberán ofrecer contenidos que atraigan tráfico. Por lo
tanto, comprarán los servicios de aquellas agencias que les ofrezcan temáticas
que les ayuden a atraer ese tráfico y generar ingresos ante un pastel
publicitario hiperfragmentado. Y las agencias deberán mentalizar a sus
periodistas sobre la necesidad de ejercitar este Nuevo Enfoque.
Información rápida, creíble, de interés y, además,
interesantes. Este es el producto que permitirá a las agencias resolver la ecuación
que Kodak no supo o no pudo despejar.
viernes, 30 de diciembre de 2011
¿Tienen futuro las agencias de noticias?
Sí. Y tienen más futuro que presente. Pero
hay trabajo por hacer. Si el periodismo vive un proceso de reconversión, las
agencias de noticias deben evitar seguir funcionando como los altos hornos. Toca
adaptarse a los nuevos tiempos, aunque resulta difícil hacerlo cuando no se
sabe con certeza ninguna de las cinco w de lo que se nos viene encima. Pero si
las agencias quieren seguir existiendo cuando acabe esta década, habrá que dar
pasos más o menos en este sentido:
En el negocio en general:
1- No más
dudas: el futuro es internet. Las agencias de noticias deben
aspirar a ser en el campo de la información en internet lo que Google es a las
búsquedas: sencillamente, el referente más creíble, útil e inmediato. Y por
este orden. Internet es una inmensa autopista de información en la que las
agencias deben ocupar el carril central, donde la velocidad es constante y los
extremos quedan a un lado. Cuando uno ocupa el carril central, no hay forma de
que te adelanten.
2- No más
dudas: el presente inmediato ya es internet. El mercado
de la prensa ha sido el pilar de las agencias durante los últimos 80 años. Aún
lo es, pero fiar esta realidad a cinco años vista es como creer que nuestros
hijos seguirán cobrando la paga del abuelo hasta los treinta. Ni el satélite,
ni las ondas, ni el papel. Internet es el terreno de juego donde se jugará las
castañas el periodismo de agencia. Internet debería ser para las agencias el
hábitat natural en lugar de un bosque inquietante. ¿Y por qué?
internet pide inmediatez, información fiable y difusión global e
instantánea....pues bienvenidos al mundo en el que las agencias han vivido desde
siempre. Si hay un medio de comunicación llamado a liderar la información en
internet, las agencias deberían estar ya en pista. El problema es que aún hay muchos periodistas
de agencias que creen que el abuelito llegará a los ciento cincuenta años. Yo
era uno de ellos, pero....
En el mercado de medios de comunicación:
1-Velar por
las bajas, pero salvar a los supervivientes. Si
continúa el actual proceso de fusiones y concentraciones de medios, el
resultado final será menos clientes a los que abastecer de noticias. Las
agencias deben enfocar su mercado de medios de comunicación en los que
sobrevivan, preguntarles qué necesitan y ofrecérselo a un precio justo. Nos necesitamos mutuamente.
3- Ser atractivas
y útiles. Las agencias deben seguir siendo las
principales fábricas de producción global de noticias, pero deben priorizar
urgentemente la creación de aplicaciones inteligentes que empaqueten este
chorro de información en soluciones atractivas y útiles para los medios. Las
agencias deben presentar sus servicios como Ikea empaqueta sus productos:
listos para montar y usar. Por supuesto, habrá quien prefiera el producto ya
montado. Tranquilos, Ikea también lo hace a cambio de un sobreprecio razonable.
¿Por qué no pueden hacerlo las agencias?
4-Pago por
uso. Las agencias seguirán ofreciendo paquetes globales de
noticias a los clientes que lo necesiten, pero deberá crear plataformas de pago
por noticia para quienes deseen seleccionar sólo aquello que necesiten. Ello
obligará a desarrollar plataformas innovadoras y tecnológicamente sencillas de
comprender. Cada noticia, foto, video, documento de archivo o corte de voz debe
monetarizarse a un precio que pueda pagar desde un medio local a un usuario
individual. Además, el consumo de cada noticia será un dato de la utilidad
social de la misma.
5- Líderes
globales, aliados locales. Las agencias deben ser los líderes
globales de la información mundial y los aliados interesados de la información
local. El mundo es global, pero las agencias deben intentar salvar lo poco o lo
mucho que quede de la información local -donde algunos opinan que radica el
único futuro posible del periodismo- ¿Cómo? colaborando. Las agencias deben
llegar a acuerdos de colaboración e intercambio con medios de prestigio locales
para que las primeras incluyan en sus servicios las mejores historias de las
segundas y al revés. Ya que en un tiempo no vamos a poder intercambiar dinero,
intercambiemos tráfico, una especie de mercado de futuros para cuando la
publicidad se sienta definitivamente cómoda en internet. Las agencias no pueden existir sin los medios
y no pueden permitirse que desaparezca ni el más modesto periódico de barrio.
Aquí no sobra ni el último céntimo.
6-
Plataformas de veracidad. Las agencias ya no tienen el
monopolio de la distribución, pero deben jugar fuerte sus oportunidades como
plataformas de jerarquización y de verificación de contenidos. Las agencias
deben actuar de reguladores de tráfico de información contrastada y actuar como
prescriptoras de todo aquel contenido informativo de relevancia que ha sido
verificado y contrastado, incluido el del bloguero solitario, si se adecúa a
estos requisitos. Hay que construir canales potentes de información incluyendo
a terceros bajo el paraguas de la marca propia. Se trata de invitar a los medios que comparten
un compromiso con la información responsable a viajar juntos por ese carril
central. Sin prepotencias ni paternalismos, mediante un contrato basado en dos
premisas innegociables: el periodismo responsable y el mutuo provecho económico
En el mercado de instituciones y empresas:
1- Ser un vehículo
limpio: en la autopista de internet las agencias
deben ofrecerse como el vehículo limpio que transporte no sólo la información
de actualidad contrastada, sino también la información responsable. En
concreto: las agencias deben ofrecerse a empresas, entidades e instituciones como el vehículo más fiable
para transmitir sus acciones en materia de responsabilidad social corporativa,
patrocinios y mecenazgo.
2-La
publicidad no mancha. Las agencias pueden compatibilizar
la transmisión de noticias con la de información de RSC patrocinada. El valor
de la marca de una agencia es la credibilidad, y ésta puede ser alimentada por
ambas estrategias. La única condición reside en avisar a los clientes de que
tal información es una información patrocinada, y recordar que su inclusión en
el servicio ha pasado por un control previo de idoneidad desde el punto de
vista de la responsabilidad social corporativa. Las agencias ya no pueden vivir
de espaldas a las corporaciones, sean públicas o privadas, si existe un objetivo común de crear
riqueza colectiva. La sensatez va a ser rentable en los próximos años.
3- Informar
e inspirar. El mundo de la segunda década del XXI
necesita inspirarse en algo. Nunca se han vendido más libros de autoayuda, de
yoga y de autorrealización como ahora. El mundo busca en qué inspirarse, las
cosas están tan mal que existe un mercado para las buenas noticias y las agencias
deben aspirar a conquistar este mercado. Hay que superar el sagrado precepto de
que sólo las malas noticias son noticia y reconocer que existe una necesidad
histórica de confiar en un mundo mejor. En definitiva, las agencias pueden
seguir construyendo su marca con informaciones creíbles, responsables e
inspiradoras. La cosa está tan mal que las buenas noticias empiezan a ser
escasas, y donde hay escasez hay demanda, y donde hay demanda hay un nicho de
mercado.
4- El buen
periodismo cuesta dinero. Intentemos que pague un tercero.
Hay que cobrar hasta por un breve, pero si hemos acostumbrado a la sociedad a
no pagar por informarse, difícil será volver atrás. Las agencias deberán
aceptar publicidad y patrocinio si quiere seguir pagando a sus periodistas por elaborar
una información por la que el lector no está dispuesto a pagar. Pueden y deben
ponerse filtros: publicidad de RSS, patrocinios, mecenazgos, aportación de fundaciones,
entrada en el capital de otros medios de comunicación… no es un escenario pequeño.
Habrá que detallar a los clientes que se trata de una información con patrocinio,
pero o el dinero cae del cielo o del estado de turno –cosa relativamente
complicada en estos tiempos- o cada vez será más difícil cubrir las noticias con un periodista sobre el terreno. Y esto es, precisamente, el contrato más honesto que las agencias pueden ofrecer a sus clientes.
Y Feliz 2012, con un poco de suerte.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Internet y las agencias, esa extraña pareja (y 2)
Seguimos con el impacto de internet en las agencias de
notícias:
Seguiremos, que hay mucho de que hablar sobre todo esto.
Las agencias de noticias nutren de contenidos a los medios
de comunicación clásicos, que los valoran por su rapidez, credibilidad y
variedad temática. Con internet estos medios están atravesando un doble proceso
de cambio, tanto de contenidos como de modelo de negocio, por lo que ambas
cosas están afectando a quienes son sus principales proveedores:
las agencias de noticias.
1-Más color, menos corbatas. Los
medios clásicos generalistas
han introducido como novedad o han dado más espacio a temáticas “blandas” (famosos,
tendencias, novedades tecnológicas, productos gastronómicos, turísticos, hechos
insólitos, actos sociales…) Las agencias de noticias no tenían estos temas en
su punto de mira informativo central, por lo que contaban con servicios específicos,
como reportajes, productos a la carta, para cubrir este segmento pero siempre separados del hilo informativo central. La diferencia es que
ahora los servicios generalistas de las agencias de noticias deberán dar cabida
a este tipo de informaciones en sus hilos centrales, lo que suscita un cambio en el modo de abordar la
información (noticias con más color, más heterodoxas desde el punto de vista
gramatical, más cercana a los personajes de la prensa del corazón que a los
tipos con corbata de la política y la economía) y una interpretación más
flexible de sus respectivos libros de estilo, ya que la frontera entre
información y entretenimiento se ha hecho más difusa en el mundo internet. ¿Puede hacerse? Sí. Puede hacerse aplicando el mismo sentido común que desde hace años se utiliza en la cobertura de la presentación de otros productos de consumo masivo: automóviles, giras promocionales, libros...
2-La doble S: Serios pero seductores. ¿Están preparadas las
agencias para gestionar con criterio periodístico la línea roja que separa información de entretenimiento?
La primera cuestión es si las agencias tienen que acercarse
a esta línea. Mi opinión es que sí, porque nuestros clientes “clásicos”,
los que aún aportan los mayores ingresos, seguirán siendo clientes de
referencia en el futuro si consiguen hallar un modelo de negocio viable. Por
ello, las agencias tienen el deber –y la necesidad- de producir contenidos
atractivos para la nueva demanda de estos medios “clásicos”, lo que también es
una manera de contribuir a que sobrevivan a la crisis y, de paso, asegurarnos
también un futuro por nuestra parte.
Respecto a si las agencias están preparadas para ello,
considero que las grandes agencias de noticias generalistas deberán seguir
conjugando credibilidad y rapidez, pero que esta fórmula deberá completarse con
dos conceptos más: interés y seducción. El interés está relacionado con lo
dicho anteriormente: contenidos que ahora interesan a los medios “clásicos” y que
desde siempre interesan a los nuevos medios (portales, medios digitales
nativos, empresas, particulares, grupos de interés). La seducción significa que
no podemos seguir vendiendo noticias “a peso” y que luego el cliente elija. Esto
se ha acabado. Las agencias deben ofrecer sus servicios con lazo incluido: las
noticias deben estar clasificadas, jerarquizadas, empaquetadas con fotos y
videos, con enlaces de hipertexto….
En el viejo orden
bastaba con la credibilidad y la rapidez, pero en la era internet es
imprescindible ofrecer contenidos atractivos y presentarlos de manera que el
cliente perciba que le dan todo el trabajo hecho por un precio razonable. Las
agencias deben seducir con su marca, trasladar a los clientes, clásicos y
modernos, que están comprando un producto diferente, que le da el mismo
prestigio que el que les puede proporcionar contratar a un articulista de renombre.
Para ello, las agencias deberán jugar al borde del área de
sus actuales estructuras organizativas y de su libro de estilo, ya que no se
puede explicar con el mismo lenguaje y estilo una presentación de joyas que una
operación policial, por decirlo gráficamente. Pero esto choca con la cultura de
décadas y décadas de oficio del periodismo de agencia, concebidos para otra
época, cuando las agencias vendían teletipos en blanco y negro, a veces sin
comas ni acentos, con titulares telegráficos y lenguaje plano y estandar, listo
para ser centrifugados por terceros.
3- Soluciones imaginativas, pero sin perder la cabeza. Se abren
así nuevas opciones, como que las agencias de noticias apuesten por
instrumentos específicos para conquistar unos nuevos mercados que:
A: valoran la noticia no con ojos de periodista, sino de
comercial. Es decir, a precio mínimo y, si puede ser, gratis.
B: su principal interés por las agencias no es informarse,
sino el prestigio que les proporciona que sus marcas aparezcan citadas en su hilo
general de noticias y, si es posible, con enfoques agradables y alejados de la
polémica.
C: huyen de la información “dura” (política, economía…) y
demandan lo que hemos llamado antes información “blanda”
¿Y de qué instrumentos estamos hablando? No veo lógico que
una agencia de noticias sacrifique su credibilidad por un mercado que, pese a
ser necesario, tendrá que conquistar 1.000 clientes para ingresar lo que ahora
ingresa con 20 de los clásicos”. Es más, si sólo quedara un
único periódico con ambición de calidad en el mundo, las grandes agencias deberían suministrarles
esos contenidos de calidad. Quizás sea más práctico plantearse fórmulas imaginativas
que dejen libre de cualquier sospecha su principal activo –el sello de
credibilidad- como la creación de filiales independientes con los recursos
humanos, técnicos adecuados y unos protocolos de actuación adaptados a esos nuevos clientes sin cruzar la línea roja que marca la ética periodística, o bien mediante alianzas con
socios tecnológicos, periodísticos o editoriales que complementen esta pata que
tanto van a necesitar –o ya están necesitando- las agencias de noticias de
referencia.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Internet y las agencias: esa extraña pareja
Un joven colega ironizaba en su cuenta de twitter sobre lo que cuesta a veces encajar un titular con todos sus artículos en el limitado espacio destinado en una agencia de noticias. Me comentaba que podríamos contratar al maestro Yoda, el de star Wars, porque, con su manera telegráfica de hablar, clavaría todos los titulares en el espacio reservado. Le contesté por twitter que Yoda nos inspiró durante más de cuarenta años, porque los titulares de teletipos estaban escritos "en indio", muchas veces sin artículos, ni comas, y que tuvo que ser internet, curiosamente asociado a la escritura breve, telegráfica, de SMS, quien nos obligara a titulares impecablemente legibles, ya que nuestros teletipos se cortan y se pegan íntegramente en las páginas web.
Ello me lleva a reflexionar -eso sí, en este caso telegráficamente- sobre algunos de los impactos que internet está teniendo en las agencias de notícias:
1-Pérdida del monopolio de distribución. Las agencias han dejado de ser el canal exclusivo de transmisión de notícias "al por mayor". Esta función la puede desarrollar hoy cualquier empresa, institución, colectivo o persona individual que lo desee.
2-Pérdida del liderazgo en la rapidez. Esta ya la habíamos perdido con la radio y los canales de televisión tipo CNN, pero ahora ha quedado sepultado definitivamente con internet. La prensa escrita, que informaba del ayer, ya compite en tiempo real con las agencias. Cualquier ciudadano testigo de un hecho noticioso puede informar con mayor rapidez que un periodista de agencia.
3-Disolución de formatos. Internet mezcla texto, foto, video, enlaces...Las agencias se han visto abocadas a aproximar e incluso a plantearse la integración de departamentos hasta hace poco muy estancos (texto, gráfica, televisión...) Se avanza desde una organización basada en formatos a otra basada en contenidos, con su consiguiente impacto en la organización de los recursos humanos.
4-Diversificación informativa. las agencias de notícias siempre han informado de todos los temas, pero la premisa básica era que fueran un hecho noticioso en ese momento. Los temas más intemporales, las curiosidades, las nuevas tendencias...todo eso era para el verano -cuando el verano era largo, julio, agosto y principios de septiembre. Hoy día el parón se acota a agosto, y a veces sólo a sus dos semanas centrales- Pues bien, internet, al abrir el espectro de consumidores de noticias a la globalidad, ha llevado a las agencias a que todo el año sea agosto. Lo malo es que hay que seguir informando de las noticias de siempre, por lo que, si no se priorizan contenidos, los niveles de producción se disparan, y con ello las cargas de trabajo con un mismo -o menor- volumen de recursos humanos.
5-"Commodityzación" de la notícia. Perdón por el palabro. Cuando en la primera mitad de la pasada década la economía iba como un tiro y los beneficios se proyectaban hasta el infinito, los medios de comunicación escritos decidieron ofrecer gratis las notícias confiando en que la publicidad acabaría cubriendo costes. No era una tontería -aunque hoy lo parezca- Total, los periódicos impresos ya hacía tiempo que no se mantenían por las ventas, sino por la publicad, promociones, suscripciones... Pero a partir de 2007 y 2008 el esquema se rompió con la crisis. es como si los fabricantes de vehículos hubieran ofrecido gratis los coches esperando ingresar por otras vías y ahora quisieran volver a ponerles un precio. Los editores de la prensa escrita cometieron un error básico: dar gratis lo que cuesta dinero producir. Las notícias, ya lo he dicho bastantes veces en este blog cuestan dinero, y no poco, porque a día de hoy no las puede crear una máquina. Sin periodistas que investiguen no salen noticias, o por lo menos, no saldrían las notícias que algunos no quieren que salgan.
De momento van cinco, pero la lista es larga. Por hoy es suficiente. Y sí, aunque no lo parezca, también hay impactos positivos.
1-Pérdida del monopolio de distribución. Las agencias han dejado de ser el canal exclusivo de transmisión de notícias "al por mayor". Esta función la puede desarrollar hoy cualquier empresa, institución, colectivo o persona individual que lo desee.
2-Pérdida del liderazgo en la rapidez. Esta ya la habíamos perdido con la radio y los canales de televisión tipo CNN, pero ahora ha quedado sepultado definitivamente con internet. La prensa escrita, que informaba del ayer, ya compite en tiempo real con las agencias. Cualquier ciudadano testigo de un hecho noticioso puede informar con mayor rapidez que un periodista de agencia.
3-Disolución de formatos. Internet mezcla texto, foto, video, enlaces...Las agencias se han visto abocadas a aproximar e incluso a plantearse la integración de departamentos hasta hace poco muy estancos (texto, gráfica, televisión...) Se avanza desde una organización basada en formatos a otra basada en contenidos, con su consiguiente impacto en la organización de los recursos humanos.
4-Diversificación informativa. las agencias de notícias siempre han informado de todos los temas, pero la premisa básica era que fueran un hecho noticioso en ese momento. Los temas más intemporales, las curiosidades, las nuevas tendencias...todo eso era para el verano -cuando el verano era largo, julio, agosto y principios de septiembre. Hoy día el parón se acota a agosto, y a veces sólo a sus dos semanas centrales- Pues bien, internet, al abrir el espectro de consumidores de noticias a la globalidad, ha llevado a las agencias a que todo el año sea agosto. Lo malo es que hay que seguir informando de las noticias de siempre, por lo que, si no se priorizan contenidos, los niveles de producción se disparan, y con ello las cargas de trabajo con un mismo -o menor- volumen de recursos humanos.
5-"Commodityzación" de la notícia. Perdón por el palabro. Cuando en la primera mitad de la pasada década la economía iba como un tiro y los beneficios se proyectaban hasta el infinito, los medios de comunicación escritos decidieron ofrecer gratis las notícias confiando en que la publicidad acabaría cubriendo costes. No era una tontería -aunque hoy lo parezca- Total, los periódicos impresos ya hacía tiempo que no se mantenían por las ventas, sino por la publicad, promociones, suscripciones... Pero a partir de 2007 y 2008 el esquema se rompió con la crisis. es como si los fabricantes de vehículos hubieran ofrecido gratis los coches esperando ingresar por otras vías y ahora quisieran volver a ponerles un precio. Los editores de la prensa escrita cometieron un error básico: dar gratis lo que cuesta dinero producir. Las notícias, ya lo he dicho bastantes veces en este blog cuestan dinero, y no poco, porque a día de hoy no las puede crear una máquina. Sin periodistas que investiguen no salen noticias, o por lo menos, no saldrían las notícias que algunos no quieren que salgan.
De momento van cinco, pero la lista es larga. Por hoy es suficiente. Y sí, aunque no lo parezca, también hay impactos positivos.
jueves, 14 de julio de 2011
Periodismo: volver a jugar a lo que sabemos
¿Qué responsabilidad social tienen los medios de comunicación?
Esta es la pregunta formulada a un grupo de periodistas por la cátedra Mango de la Universitat Pompeu Fabra a raíz de un estudio de investigación sobre “la crisis económica y la responsabilidad social de los medios de comunicación ante la opinión pública” He tenido la suerte y el honor de participar en una de estas sesiones y me gustaría compartir un resumen sobre las reflexiones que expuse en este encuentro.
Desde mi punto de vista, la responsabilidad social de los medios de comunicación debe expresarse en cuatro ejes básicos:
La información debe volver a ser el centro del modelo de negocio periodístico. La información no es un mero centro de coste, ni el producto final de un medio de comunicación. El primer compromiso de un medio de comunicación hacia la sociedad es ofrecer información veraz, contrastada y equilibrada. Si en el futbol se juega bien cuando se tiene el balón, en el negocio periodístico la información debe estar en el centro del modelo de negocio.
2-Apostar por el talento. Situar de nuevo la información en el centro del modelo de negocio periodístico pasa por invertir en periodistas que aporten contenidos diferenciados y de valor añadido. En los últimos años los medios están invirtiendo más en empaquetadores de información y en analistas que en buscadores de noticias, cuando lo que realmente cuesta dinero es extraer la materia prima de la que consta el periodismo: periodistas con fuentes, trabajando sobre el terreno, con capacidad intelectual, memoria histórica y contactos de alto nivel. En definitiva, se trata de poner el foco de la inversión en el conocimiento, más que en el empaquetamiento de contenidos. Esto puede externalizarse e incluso automatizarse. Lo primero no.
3-Conversar sí, pero también proponer. Hemos pasado de una situación de monopolio de la emisión de noticias, que estaba en manos de los medios, a otra de eclosión del periodismo ciudadano, que parecía que iba a acabar con el orden establecido. Pues ni un extremo ni el otro. Hay que colocar la información en el centro del tablero. Los medios tienen que conversar con la sociedad a través de los canales que ofrece internet y permitir que entren ideas nuevas y aire fresco en la agenda periodística. Pero los medios no deben olvidarse de su misión original y deben proponer temas que a veces quedan en las zonas grises y que sin un trabajo periodístico no saldrían a la luz. Últimamente parece que a los periodistas nos importa más conversar que proponer, y creo que la balanza debe reequilibrarse: Los periodistas deben conversar con los ciudadanos pero no olvidarse de seguir conversando con sus fuentes, aquellas que caben en un seiscientos pero siguen teniendo las claves de los cambios que se producen en el mundo. Y ofrecer así un producto digno por el que pedir un precio justo.
4-Conquistar audiencias sin renunciar a seducir inteligencia. Las audiencias son volátiles y cambiantes, las inteligencias seducidas se convierten en seguidores, lectores y, finalmente, clientes. Las audiencias reaccionan en blanco o negro, están dispuestas a seguir aquello que están dispuestas a escuchar, y no diferenciaran demasiado si la mercancía se la ofrece el medio X o el medio Y. La inteligencia se mueve en zonas grises, quizás minoritarias, pero hay una oportunidad de negocio para los medios que quieran poner su foco sobre los océanos grises. Los habitantes de estos océanos se fidelizan , estarán más dispuestos a entender que la buena información cuesta dinero y más predispuestos a tratar como una inversión, y no un pago, el acceso a esa información veraz y diferenciada.
A partir de estas premisas podremos empezar a construir un nuevo modelo de negocio.
Esta es la pregunta formulada a un grupo de periodistas por la cátedra Mango de la Universitat Pompeu Fabra a raíz de un estudio de investigación sobre “la crisis económica y la responsabilidad social de los medios de comunicación ante la opinión pública” He tenido la suerte y el honor de participar en una de estas sesiones y me gustaría compartir un resumen sobre las reflexiones que expuse en este encuentro.
Desde mi punto de vista, la responsabilidad social de los medios de comunicación debe expresarse en cuatro ejes básicos:
La información debe volver a ser el centro del modelo de negocio periodístico. La información no es un mero centro de coste, ni el producto final de un medio de comunicación. El primer compromiso de un medio de comunicación hacia la sociedad es ofrecer información veraz, contrastada y equilibrada. Si en el futbol se juega bien cuando se tiene el balón, en el negocio periodístico la información debe estar en el centro del modelo de negocio.
2-Apostar por el talento. Situar de nuevo la información en el centro del modelo de negocio periodístico pasa por invertir en periodistas que aporten contenidos diferenciados y de valor añadido. En los últimos años los medios están invirtiendo más en empaquetadores de información y en analistas que en buscadores de noticias, cuando lo que realmente cuesta dinero es extraer la materia prima de la que consta el periodismo: periodistas con fuentes, trabajando sobre el terreno, con capacidad intelectual, memoria histórica y contactos de alto nivel. En definitiva, se trata de poner el foco de la inversión en el conocimiento, más que en el empaquetamiento de contenidos. Esto puede externalizarse e incluso automatizarse. Lo primero no.
3-Conversar sí, pero también proponer. Hemos pasado de una situación de monopolio de la emisión de noticias, que estaba en manos de los medios, a otra de eclosión del periodismo ciudadano, que parecía que iba a acabar con el orden establecido. Pues ni un extremo ni el otro. Hay que colocar la información en el centro del tablero. Los medios tienen que conversar con la sociedad a través de los canales que ofrece internet y permitir que entren ideas nuevas y aire fresco en la agenda periodística. Pero los medios no deben olvidarse de su misión original y deben proponer temas que a veces quedan en las zonas grises y que sin un trabajo periodístico no saldrían a la luz. Últimamente parece que a los periodistas nos importa más conversar que proponer, y creo que la balanza debe reequilibrarse: Los periodistas deben conversar con los ciudadanos pero no olvidarse de seguir conversando con sus fuentes, aquellas que caben en un seiscientos pero siguen teniendo las claves de los cambios que se producen en el mundo. Y ofrecer así un producto digno por el que pedir un precio justo.
4-Conquistar audiencias sin renunciar a seducir inteligencia. Las audiencias son volátiles y cambiantes, las inteligencias seducidas se convierten en seguidores, lectores y, finalmente, clientes. Las audiencias reaccionan en blanco o negro, están dispuestas a seguir aquello que están dispuestas a escuchar, y no diferenciaran demasiado si la mercancía se la ofrece el medio X o el medio Y. La inteligencia se mueve en zonas grises, quizás minoritarias, pero hay una oportunidad de negocio para los medios que quieran poner su foco sobre los océanos grises. Los habitantes de estos océanos se fidelizan , estarán más dispuestos a entender que la buena información cuesta dinero y más predispuestos a tratar como una inversión, y no un pago, el acceso a esa información veraz y diferenciada.
A partir de estas premisas podremos empezar a construir un nuevo modelo de negocio.
jueves, 30 de junio de 2011
¿Matará Twitter a las agencias de notícias?
233 grados (ver "mi lista" a la derecha del blog) es un buen blog sobre periodismo. Por eso me he fijado en la afirmación que el responsable de su empresa editora, Mario Tascón, ha efectuado en un curso en El Escorial sobre nuevas tecnologías y medios tradicionales. La frase, que recojo de la fuente original del blog, dice así:
"Una de la claves informativas es Internet en tiempo real. Estamos viendo cómo una herramienta como Twitter, por ejemplo, está incluso empezando a desplazar a las agencias de noticias. Se puede decir que puede estar sustituyendo incluso a un medio convencional como es la radio. Al menos, para una buena parte de la gente".
Lejos de escandalizarme o indignarme, suelo abrir las orejas cuando leo o escucho algo relevante. Y aunque como periodista de agencia no me guste la música, creo que afirmaciones procedentes de personas que son un referente como él merecen una reflexión desapasionada, porque en tiempos de icertidumbre la razón es como esa bola de tenis que llega mansa a la red y puede acabar cayendo de cualquier lado de la cancha. Vayamos por partes:
1-”Una de las claves informativas es internet en tiempo real”. De acuerdo, aunque el tiempo real es sólo una cápsula de todo el tratamiento, y no la visión global del hecho informativo. Si en aquella final de Champions entre el Bayer de Munich y el Manchester United hubiéramos apagado la televisión cuando faltaban cinco minutos, hubiéramos pensado que ganaron los alemanes, sin imaginar que los ingleses remontarían con dos goles. Si Internet es tiempo real, las agencias ya hace décadas que vivimos en la era internet. Pero puedo decir, con conocimiento de causa, que si una agencia de notícias pudiera vivir de servir a sus clientes sólo del tiempo real, no sería necesario hacer resúmenes, ni crónicas, ni análisis, ni titulares destacados... que estos clientes nos piden cada vez más.
Es necesario establecer estas pausas en la narración informativa. Las notícias sueltas, aunque contengan muchos datos, son islas que necesitan relacionarse, agruparse, contextualizarse. Las notícias galopan sin freno por internet, pero la información requiere, por lo menos, de un par de gestiones de verificación para ligar un mínimo de dos fuentes. Internet cabalga a tiempo real, pero el tiempo real no es sólo lo que dice internet. Twitter relata impresiones. Las agencias relatan hechos contrastados.
2-”Estamos viendo cómo una herramienta como Twitter, por ejemplo, está incluso empezando a desplazar a las agencias de noticias”. Puede que esté ocurriendo. No me asustan estas cosas, pero creo que quienes ejercemos el periodismo de agencia tenemos que hablar más a menudo de nosotros mismos y de lo que hacemos. Hace quince años en las redacciones solía haber un artilugio llamado escáner. Por ahí se colaban radioaficionados de todo tipo, pero de vez en cuando se cruzaba alguna frecuencia interesante. La de la policía, por ejemplo, y así intuíamos -el sonido solía interrumpirse o llegaba con interferencias- si se estaba perpretando en ese momento un atraco a un banco o si se había producido una explosión en la calle x. Os aseguro que a ninguno de nosotros se nos ocurría publicar al momento: “atraco en el banco” o “posible explosión en la calle x” sin haber efectuado un mínimo de un par de llamadas, una de ellas, por supuesto, a la policía, porque ya sabíamos que escuchar “posible explosión en la calle x” no equivalía automáticamente a atentado o a explosión de gas, y que la mayoría de las veces -por fortuna- acaba tratándose de un reventón de una cañería, o incluso hasta de una olla a presión casera que espantaba a los vecinos, que a su vez avisaban a la policía.
El escáner era nuestro twitter en aquellos años, una herramienta, como acertadamente dice Gascón, pero lo que ofrecíamos -y aún ofrecemos- a nuestros clientes es información. Y eso es algo más que una herramienta.
3-”Se puede decir que puede estar sustituyendo incluso a un medio convencional como es la radio. Al menos, para una buena parte de la gente". Los periodistas de agencia decimos a veces que las palabras se las lleva el viento y que la radio puede estar dando tres muertos y luego anuncia uno y son cosas del directo, mientras que si lo hacemos nosotros automáticamente nos convertimos en un cadáver más de la notícia. Sin embargo, buena parte de lo que dije en el punto dos me sirve para la radio. Un buen equipo de informativos verifica la notícia, envía a su gente al lugar de los hechos y, en paralelo, investiga, busca en los archivos, requiere opiniones de expertos, testigos....De nuevo más periodismo.
Sí que comparto plenamente la segunda parte de la frase: “Al menos, para una buena parte de la gente”. Pero ya sabemos que esto siempre ha sido así, como siempre ha habido gente que se informaba leyendo el periódico del día anterior que el vecino dejaba en la papelera.
Pero de eso internet no tiene la culpa.
"Una de la claves informativas es Internet en tiempo real. Estamos viendo cómo una herramienta como Twitter, por ejemplo, está incluso empezando a desplazar a las agencias de noticias. Se puede decir que puede estar sustituyendo incluso a un medio convencional como es la radio. Al menos, para una buena parte de la gente".
Lejos de escandalizarme o indignarme, suelo abrir las orejas cuando leo o escucho algo relevante. Y aunque como periodista de agencia no me guste la música, creo que afirmaciones procedentes de personas que son un referente como él merecen una reflexión desapasionada, porque en tiempos de icertidumbre la razón es como esa bola de tenis que llega mansa a la red y puede acabar cayendo de cualquier lado de la cancha. Vayamos por partes:
1-”Una de las claves informativas es internet en tiempo real”. De acuerdo, aunque el tiempo real es sólo una cápsula de todo el tratamiento, y no la visión global del hecho informativo. Si en aquella final de Champions entre el Bayer de Munich y el Manchester United hubiéramos apagado la televisión cuando faltaban cinco minutos, hubiéramos pensado que ganaron los alemanes, sin imaginar que los ingleses remontarían con dos goles. Si Internet es tiempo real, las agencias ya hace décadas que vivimos en la era internet. Pero puedo decir, con conocimiento de causa, que si una agencia de notícias pudiera vivir de servir a sus clientes sólo del tiempo real, no sería necesario hacer resúmenes, ni crónicas, ni análisis, ni titulares destacados... que estos clientes nos piden cada vez más.
Es necesario establecer estas pausas en la narración informativa. Las notícias sueltas, aunque contengan muchos datos, son islas que necesitan relacionarse, agruparse, contextualizarse. Las notícias galopan sin freno por internet, pero la información requiere, por lo menos, de un par de gestiones de verificación para ligar un mínimo de dos fuentes. Internet cabalga a tiempo real, pero el tiempo real no es sólo lo que dice internet. Twitter relata impresiones. Las agencias relatan hechos contrastados.
2-”Estamos viendo cómo una herramienta como Twitter, por ejemplo, está incluso empezando a desplazar a las agencias de noticias”. Puede que esté ocurriendo. No me asustan estas cosas, pero creo que quienes ejercemos el periodismo de agencia tenemos que hablar más a menudo de nosotros mismos y de lo que hacemos. Hace quince años en las redacciones solía haber un artilugio llamado escáner. Por ahí se colaban radioaficionados de todo tipo, pero de vez en cuando se cruzaba alguna frecuencia interesante. La de la policía, por ejemplo, y así intuíamos -el sonido solía interrumpirse o llegaba con interferencias- si se estaba perpretando en ese momento un atraco a un banco o si se había producido una explosión en la calle x. Os aseguro que a ninguno de nosotros se nos ocurría publicar al momento: “atraco en el banco” o “posible explosión en la calle x” sin haber efectuado un mínimo de un par de llamadas, una de ellas, por supuesto, a la policía, porque ya sabíamos que escuchar “posible explosión en la calle x” no equivalía automáticamente a atentado o a explosión de gas, y que la mayoría de las veces -por fortuna- acaba tratándose de un reventón de una cañería, o incluso hasta de una olla a presión casera que espantaba a los vecinos, que a su vez avisaban a la policía.
El escáner era nuestro twitter en aquellos años, una herramienta, como acertadamente dice Gascón, pero lo que ofrecíamos -y aún ofrecemos- a nuestros clientes es información. Y eso es algo más que una herramienta.
3-”Se puede decir que puede estar sustituyendo incluso a un medio convencional como es la radio. Al menos, para una buena parte de la gente". Los periodistas de agencia decimos a veces que las palabras se las lleva el viento y que la radio puede estar dando tres muertos y luego anuncia uno y son cosas del directo, mientras que si lo hacemos nosotros automáticamente nos convertimos en un cadáver más de la notícia. Sin embargo, buena parte de lo que dije en el punto dos me sirve para la radio. Un buen equipo de informativos verifica la notícia, envía a su gente al lugar de los hechos y, en paralelo, investiga, busca en los archivos, requiere opiniones de expertos, testigos....De nuevo más periodismo.
Sí que comparto plenamente la segunda parte de la frase: “Al menos, para una buena parte de la gente”. Pero ya sabemos que esto siempre ha sido así, como siempre ha habido gente que se informaba leyendo el periódico del día anterior que el vecino dejaba en la papelera.
Pero de eso internet no tiene la culpa.
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Teletip@os (Teletipo nómada)
Porque busqué por ahí un blog que sólo hablara de agencias de notícias.
teletipeando
Explicar historias complejas con fórmulas sencillas. Escribir menos sin dejar de explicar más. Calidad = credibilidad