martes, 10 de febrero de 2009

La pregunta fatal: ¿Compras periódicos?


Hoy he dado una charla a estudiantes de periodismo de la Universitat Internacional de Catalunya. Un honor, por cierto, que debo agradecer a su decano de Ciencias de la Información, Salvador Aragonés. En un momento de la intervención he lanzado la pregunta fatal: ¿Compráis regularmente periódicos?.
La he tenido que repetir tres veces. Silencio absoluto. ¿Por qué? ¿porque son caros? ¿porque lo que ofrecen ya lo conocéis del día antes? ¿porque no os fiáis de sus contenidos?...Más silencio...hasta que interviene un alumno:
"Porque para leer las noticias ya están los gratuitos"
"Y los gratuitos también los escriben periodistas" -he apostillado-
Reflexionando esta noche sobre ello, me pregunto cómo hubiera reaccionado si trabajara en un periódico. Quizás mi reacción hubiera sido más visceral. Pero yo vengo de una agencia de noticias. Y lo primero que he pensado es que el alumno tíene razón en que los gratuitos ofrecen muchas de las mismas noticias que circulan por la prensa de pago. Hoy mismo, las dos grandes noticias -atentado en Madrid y el asesinato de un ejecutivo en Barcelona- son portada en gratuitos y en los de pago.

Y si los "gratuitos" los escriben periodistas, estamos hablando también de periódicos.
Pero hay algo en lo que discrepo con el alumno. Está bien que para leer las noticias me basta el gratuito. Pero si quiero algo más (un contexto, un análisis, varios por qués desde diferentes puntos de vista) entonces mejor que saque una moneda del bolsillo y me vaya al quiosco...o me conecto a la edición web de mi diario de referencia y a navegar...
Y eso también es hoy día gratis. Los diarios se resistieron panza arriba a abrir sus contenidos gratis, pero al final sucumbieron, porque la economía iba bien y la publicidad parecía que solucionaría la viabilidad de ofrecer noticias en abierto. Pero la crisis pone en entredicho este modelo. ¿Habrá que volver a pagar por esa crónica, ese análisis?. Me temo que no, aunque desde un punto de vista de gestión parezca razonable.

No. La gente no va a pagar por mis noticias, si no están dispuestos a pagar por escuchar a los Beatles, ¿van a pagar por leer lo que un político explica en una rueda de prensa?. Habrá que redefinir, volver a pensar. Quizás alguien esté dispuesto a pagar por información de anticipación,
como decía ayer El Mundo. Pagar por algo que sea útil y ayude a crear valor. Habrá que afinar el oído.

Mientras tanto, el razonamiento del alumno de la UIC es incontestable. Igual que hay gente que paga la factura del mecánico y no quiere que le expliquen cómo le han arreglado el coche, habrá gente -una generación que se nos echa encima- que sólo querrá enterarse del titular de la noticia, y no entrar en detalles

miércoles, 4 de febrero de 2009

Algo olimos de la crisis, pero...

Si os gusta más el "plato de cuchara" que cualquier menú en deconstrucción, os recomiendo la lectura de Perspectivas del Mundo de la Comunicación (Universidad de Navarra). En su último número hay un artículo en el que se repasa elegantemente -sin meter el dedo, pero con argumentos implacables- el papel que ha jugado el periodismo económico ante la crisis financiera global. Huyendo del dicho fácil -eso de que los periodistas ni olieron la crisis- asegura que sí que hubo una cierta previsión, que esta crisis no cogió desprevenidos a los periodistas económicos, pero añade que "existe la sensación de que se tenían las piezas del puzzle, pero faltaba el mapa completo, una comprensión global del problema".
Otro apunte interesante es el referido a la "paradoja de las 24 horas de noticias", asegura el artículo, ya que "la sobreabundancia de información ha reducido la capacidad de informadores y público para discernir lo importante de lo secundario". Y es más, dice que la información económica será juzgada en el futuro por cómo cubrió la crisis de 2008, al igual que la prensa generalista de EEUU lo fue por la obertura del 11-S y la española por el 11-M.
Lo dicho, si puedes no te lo pierdas.

viernes, 23 de enero de 2009

Esto se pone feo




Microsoft ha anunciado el despido de 5.000 personas. Google sigue ganando, pero un 70% menos, la primera caída de su historia. Todo el mundo se pregunta qué será de Apple con Steve Jobs fuera de juego. Esto se pone realmente feo, tanto que el consejero delegado de Microsoft se puso ayer la corbata para dar las malas notícias. Los primeros despidos de la historia del gigante. No he podido dejar de comparar la imagen de Ballmer con otra suya de hace unos años, en aquellos días de vino y rosas, cuando bailaba sobre un escenario y provocaba el éxtasis de los empleados y accionistas. No hace tanto de todo aquello

jueves, 22 de enero de 2009

¿Sueñan los boggers con corbatas de seda?

"Las televisiones dedicaron horas a la ceremonia de Washington: correcto. Las rellenaron de comentarios obvios, de exclamaciones, de retruécanos, de signos de admiración: incorrecto. Lo mismo que los periódicos: ¿de verdad hacían falta tantas páginas para insistir en lo evidente?, ¿tanta necesidad tiene el cliente de que le griten al oído que algo es importante? El punk de los blogs y las redes suena ya en el subsuelo. El mundo conversa electrónicamente. Nosotros, la vieja industria, seguimos entretenidos subiendo los decibelios".
Empieza a ser un clásico en este blog, pero es que Enric González clava los triples en mi conciencia de periodista como mi añorado Rudy Fernández hacía el año pasado en La Penya. Cuando se pusieron de moda las punto.com y los banqueros se aflojaban la corbata para comprar portales y posar para la foto con jóvenes imberbes que se hacían millonarios de la noche a la mañana, un veterano ejecutivo de las finanzas puso nombre a aquella nueva tribu: los New Kids on the block, o los nuevos chicos del barrio.
Cuando veo la proliferación de periodistas bloggers y, sobre todo, cuando veo la cantidad de seguidores que arrastran, no puedo dejar de pensar en esos "nuevos chicos del barrio" que han venido para quedarse en nuestra -hasta hace poco- exclusivo territorio del periodismo. Enric González compara el fenómeno con la irrupción del punk. Ya sé que muchos pensarán: "Y dónde están ahora los punks", "pero no os acordaís cómo acabó Sid Vicious?.
Y entonces yo pienso en Ramoncin, hoy dia un respetable caballero y artista, plenamente asentado en el sistema. ¿Soñarán algún día los bloggers con corbatas de seda?

martes, 20 de enero de 2009

¿La cuenta atrás?...¿o el principio de todo?


"En cinco años, con toda seguridad existirán periódicos escritos. Dentro de 10, si se hacen las cosas precisas, a lo mejor, probablemente sí. En 15, no estoy seguro de que sigan existiendo tal y como los conocemos. Existirán si luchamos para que existan".
No lo dice ningún gurú de internet, ni un magnate de la televisión. Lo dice un "patanegra", uno de los fundadores de un periódico de referencia. Lo dice -lo ha dicho hoy- el consejero-delegado de Prisa, Juan Luis Cebrián, en un discurso dedicado a la reinvención de El País.
¿Y cuántas reinvenciones llevamos ya contabilizadas? Al final no era una cuestión de diseño, ni de fotos en color o en blanco y negro, ni siquiera de cambiar el tamaño del periódico. Al final resulta que de lo que se trataba era de poner todo patas arriba, cuestionarlo todo, sumergirse hasta las entrañas de la máquina y arrancar de cuajo el sistema operativo. El actual ya no sirve.
Eso es lo mismo que decir que ya no sirve la estructura clásica de las redacciones separadas por secciones y formatos. El de papel por aquí, el de internet por allá, el de deportes a lo suyo, el de economía a sus números. Este sistema fue el mejor en su día. Os aseguro que funcionó y se lograron grandes cosas. Pero sí hay que ser honestos con nuestros clientes, y si hay que serlo con nosotros mismos, este negocio ya no funciona así.
Internet lo ha cambiado todo, y pese a que nos reimos de más de un punto.com que se la pegó en el 2000 con lo de la burbuja tecnológica, pese a que en los corrillos recelábamos del periodista del "confidencial" de turno, resulta que las punto.com se han convertido en el motor de nuestros negocios, y que el periodista del confidencial hoy se llama "blogger" y tiene más lectores que las páginas web de varios medios de comunicación juntos.
"Existirán -los periódicos- si luchamos para que existan", dice Cebrián . Yo creo que la batalla está planteada más allá de los periódicos. Internet nos ha puesto de frente a nosotros mismos; es decir, al periodismo. Por lo tanto, habrá que luchar para que el periodismo continúe. Las noticias continuarán, el ruido mediático también, pero cuando hablamos de periodismo estamos hablando de objetividad, de verificación, de rigor... de credibilidad, al fin y al cabo.
Y ya que estamos en la cuenta atrás, no estaría de más que dejáramos de quejarnos y cojamos el toro por los cuernos. ¿No queríamos hacer historia? Pues hagámosla. Seamos la generación que, en medio de la tormenta perfecta, conseguimos salvar la esencia del periodismo.

viernes, 16 de enero de 2009

Relacionar

Una de las herramientas más valiosas del periodista es la capacidad para relacionar datos, hechos, declaraciones y todo aquellos detalles que por sí sólos son poca cosa para elevarlos a la categoría de noticia. Para ello hay varios caminos: una vasta cultura, tener una memoria de elefante, acudir a doctor google -aunque a veces ello nos puede deparar un disgusto- (ver el primer post de este blog) y a veces tirar de intuición o hasta de una corazonada ¡que somos humanos! aunque eso sí, contrastándolo todo, incluso hasta lo obvio si hace falta.

Hace unos días llegó a las redacciones un comunicado con los nombres y apellidos de los detenidos a raíz de una reyerta durante un partido de fútbol de aficionados. Todos los periodistas que tuvieron acceso a esa nota de prensa pudieron leer los mismos nombres.

Sólo un 1 por ciento -TV3- fue capaz de detectar entre ellos la presencia de un condenado por asesinato hace ocho años.

¿Despiste? ¿desmemoria? ¿será que sólo un 1 por ciento de los periodistas que hace ocho años cubría sucesos sigue llevando esos asuntos?

El caso es que la opinión pública,aquella que debería conocer los hechos por nuestros actos, tardó más de dos días en relacionar aquella lista de detenidos con un hecho que causó conmoción hace ocho años y al que los mismos medios que ahora habían perdido la memoria dedicaron páginas y páginas, horas de video, debates, tertulias y todo aquello que popularmente conocemos como "circo mediático"

Algo no funciona, pues. Y la responsabilidad es sólo nuestra.

domingo, 4 de enero de 2009

2009: Año dos

Al filo del final de 2008, ese año que acabó tan desmejorado respecto a como empezó, tuve la ocasión -privilegios gratuitos que sólo un oficio como el periodismo puede darte- de conversar con otro periodista cuya trayectoria nunca llegaré ni siquiera emular. Este periodista, que ha tenido la fortuna de asistir a buena parte del siglo XX y los años -espero muchos- del nuevo, me decía que 2008 ha sido lo más parecido al año 1 del nuevo siglo. Al fin y al cabo, si los cambios de siglo vienen dados por una metamorfosis del sistema y no por una cuestión de dígitos, el año pasado supuso la implosión de un sistema -el capitalismo tal y como era básicamente aceptado- y el inicio de algo nuevo, un tiempo nuevo, cuya temperatura aún no hemos sido capaces de tomar.

Así que el siglo XXI no empezó en 2000, ni siquiera en 2001 con el ataque a las torres gemelas y la "era del terror". Me decía mi interlocutor que el siglo XX tardó ¡14 años! en empezar a dar sus pasos, con la Primera Guerra Mundial, y añadía que, al parecer, con el contagio mundial de los activos envenenados subpryme, el colapso financiero y -para entrar en un terreno más cercano, en de nuestra profesión- el zarpazo de internet a la prensa escrita, el cambio de siglo estaba empezando.

Fue una conversación breve, pero intensa, de esas que te obligan a reflexionar y -como estoy haciendo- a dejar algo por escrito. ¿Qué será de los diarios? nos preguntábamos. "Deberán ir aceptando que los menores de 30 años ya leen siempre en internet. A cambio deberán dedicar sus ediciones escritas a lo mejor de sí mismos; es decir, análisis y buenos artículos" -decía yo- "Pero en internet se lee sólo lo inmediato, lo importante es relacionar hechos" -insistía el veterano periodista.

Pero si internet está lleno de enlaces, pensará quien lea esto. Desde luego lo está, pero relacionar es algo más que enlazar. Es pensar en perspectiva, no ir de una cosa a otra. He aquí un nuevo reto para el periodismo nómada. Porque hasta los nómadas tienen siempre una ruta.

Feliz año

Teletip@os (Teletipo nómada)

Porque busqué por ahí un blog que sólo hablara de agencias de notícias.



teletipeando

Explicar historias complejas con fórmulas sencillas. Escribir menos sin dejar de explicar más. Calidad = credibilidad